Las Fuerzas Democráticas Aliadas (ADF), consideradas la extensión del Estado Islámico en el norte de la República Democrática del Congo (RDC), mataron al menos a 13 personas en la provincia de Ituri. La región es el principal escenario de operaciones del grupo armado y, desde mayo, también concentra el peor brote de ébola registrado en el país, con un balance provisional de más de 1.800 muertos.

El ataque ocurrió durante la noche del jueves al viernes de esta semana en el territorio de Mambasa, de acuerdo con fuentes de la sociedad civil local. La incursión siguió un patrón registrado en otras oportunidades: los cuerpos fueron encontrados en las calles, mientras que varias viviendas y vehículos quedaron incendiados.

La población de Banana École fue una de las más afectadas. Además de las víctimas fatales, un número todavía indeterminado de civiles permanece desaparecido y se presume que pudo haber sido secuestrado por los milicianos.

Organizaciones de la sociedad civil de Mambasa aseguraron que habían advertido a las autoridades sobre la posible presencia de integrantes de las ADF en distintos puntos del territorio. Según esos grupos, las alertas fueron transmitidas particularmente el lunes y el martes, con el objetivo de que los servicios de seguridad reforzaran la vigilancia ante el riesgo de una incursión rebelde.

Las ADF actúan desde hace años en el norte de la RDC, donde sus ataques provocan el desplazamiento de miles de personas y agravan la crisis humanitaria. En el contexto del brote de ébola, estos movimientos dificultan el trabajo de los equipos sanitarios y el seguimiento de los desplazamientos de la población en las zonas afectadas.