Carlos García-Galán Castillo, director del programa Base Lunar de la NASA, consideró que el regreso de seres humanos a la Luna debería haberse concretado hace años. Sin embargo, sostuvo que actualmente existen condiciones para avanzar hacia una presencia humana permanente en el satélite, concebida también como preparación para futuras misiones a Marte.
“Tendríamos que haber ido antes”, afirmó García-Galán durante la última jornada del curso de verano de la Universidad Complutense de Madrid, realizado en San Lorenzo de El Escorial. Según explicó, el cambio en la dinámica de los gobiernos y del sector privado aportó el impulso necesario para volver a plantear a la Luna como un objetivo realista. También señaló que el satélite podría funcionar como un “campo de pruebas” para una eventual misión humana tripulada a Marte, cuyos riesgos y desafíos, aclaró, se proyectan “a largo plazo”.
El responsable detalló las tres etapas previstas para el programa que dirige. La primera contempla realizar pruebas de fiabilidad de cara a 2028; la segunda prevé construir la infraestructura entre 2029 y 2032; y, a partir de entonces, avanzar en la instalación de módulos habitables de la Base Lunar en el polo sur de la Luna.
Durante el encuentro, Carlos García Sacristán, jefe de Relaciones Internacionales y Cooperación de la Agencia Espacial Española, destacó la necesidad de fortalecer la colaboración entre administraciones y agencias espaciales. También coincidió con el representante de la NASA en la relevancia de la cooperación entre los sectores público y privado y en el desarrollo de proyectos espaciales de largo plazo.



