En las últimas dos décadas, Chile ha logrado avances significativos en la calidad del aire, aunque persisten desigualdades notables entre diferentes regiones del país. Un estudio reciente del año 2025, llevado a cabo por la Universidad de Chile, el Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2), junto con el Ministerio del Medio Ambiente y la Universidad del Desarrollo (UDD), destaca que, a pesar de la reducción en los niveles de contaminantes como el material particulado fino (PM2.5), aún existen preocupaciones sobre las disparidades ambientales, especialmente en el sur y en áreas industriales.
El informe señala que en el sur de Chile, la utilización de leña húmeda sigue siendo la principal fuente de contaminación del aire. Kevin Basoa, del CR2, comentó que la falta de implementación total de las regulaciones sobre la leña en esta región complica el avance hacia una mejor calidad del aire. Además, la geografía local y las condiciones atmosféricas, influenciadas por el anticiclón del Pacífico, dificultan la dispersión de los contaminantes.
Por otro lado, las denominadas “zonas de sacrificio” en el norte y centro del país continúan siendo un desafío. Aunque ha habido una disminución general en los niveles de dióxido de azufre (SO₂), episodios agudos de contaminación siguen afectando a localidades como Coronel y Talcahuano. En este contexto, se presenta a continuación el estado de la calidad del aire en Coronel Sur para el 24 de febrero de 2026, incluyendo restricciones y normativas vigentes que buscan mitigar la contaminación.



