El Gobierno argentino está trabajando en una estrategia para fomentar los créditos en dólares, una medida que busca facilitar el acceso a financiamiento en moneda dura para personas y empresas que reciben ingresos en divisas de forma indirecta. Entre los beneficiarios se encuentran constructoras, desarrolladoras inmobiliarias, pequeñas y medianas empresas, así como comercios que tienen clientes dolarizados.
La iniciativa tiene como objetivo evitar descalces financieros que puedan afectar la capacidad de repago de estos préstamos y, por ende, poner en jaque la estabilidad del sistema bancario. En este sentido, se destaca la necesidad de canalizar la liquidez en dólares disponible en el sistema, ya que actualmente los depósitos en esa moneda superan significativamente a los créditos, generando una porción ociosa que no se traduce en inversión real.
La propuesta legislativa, que se está elaborando en coordinación con el Ministerio de Economía, busca derogar o modificar las restricciones actuales y se complementará con la Ley de Inocencia Fiscal. Se prevé que esta reforma no solo incentivará el crédito en dólares, sino que también atraerá capitales, mejorará la oferta de divisas y ayudará a mantener el tipo de cambio estable, contribuyendo así a la reactivación de diversos sectores productivos del país.



