El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires ha inaugurado un nuevo sistema de control de asistencia para docentes en todas las escuelas públicas, el cual se basa en la tecnología de huella digital. Esta innovadora herramienta requiere que los maestros registren su entrada y salida a través de sus huellas, con el objetivo de crear un sistema más ágil y transparente, según indicaron desde el Ejecutivo local.
La puesta en marcha de este sistema fue anunciada en diciembre de 2025 y se aplicará de manera obligatoria a partir del ciclo lectivo 2026. Con esta iniciativa, se abandona el método tradicional de registro en papel, dando paso a un formato digital estandarizado que promete optimizar la gestión escolar.
Los docentes debieron completar un proceso de enrolamiento biométrico antes de la fecha límite del 22 de diciembre de 2025, requisito fundamental para utilizar este nuevo sistema. La ministra de Educación porteña, Mercedes Miguel, destacó que la implementación de la huella digital forma parte de un plan más amplio que busca modernizar los procesos administrativos, permitiendo así un mayor tiempo dedicado a la enseñanza y reduciendo la carga burocrática.
Entre los objetivos de este cambio se encuentran la modernización de los registros, la transparencia en el control de asistencia y la eficiencia en la liquidación de haberes, al integrar automáticamente los datos con el sistema de pagos. Además, se establecieron protocolos para manejar fallas técnicas y posibles daños intencionales a los dispositivos, asegurando así el correcto funcionamiento del nuevo sistema de presentismo, que no solo transformará el registro de asistencia, sino que también impactará en la liquidación salarial de los docentes.

