Brisa Veloso es una joven madre de 23 años que, tras dejar atrás una relación abusiva, ha convertido su vida en un ejemplo de superación y resiliencia. Originaria del barrio Cascallares en Moreno, en el oeste del conurbano bonaerense, Brisa se ha propuesto construir su propia casa, un símbolo de su nueva vida, y comparte su experiencia a través de sus redes sociales. Esta historia no solo revela la lucha de una madre por un futuro mejor para ella y sus tres hijas, sino que también pone de manifiesto la realidad que muchas mujeres enfrentan en situaciones de violencia de género.
La vida de Brisa dio un giro drástico cuando decidió abandonar el hogar que compartía con su expareja. Con solo la heladera, un regalo de cumpleaños de él, logró escapar de un entorno tóxico que amenazaba su vida y la de sus hijas: Aurora y las gemelas Ofelia y Olivia. El despojo de su hogar no solo significó perder pertenencias materiales, sino también enfrentar un escenario de violencia que la dejó marcada. Al recordar su salida, Brisa menciona que la violencia física fue una constante en su relación, culminando en un intento de estrangulamiento durante su segundo embarazo.
El proceso de separación no fue sencillo. Tras múltiples episodios de violencia, su expareja terminó detenido y actualmente cumple su condena bajo arresto domiciliario. Sin embargo, Brisa continúa sintiendo el miedo y la amenaza que su expareja representa. La falta de medidas de protección, como un botón antipánico, la ha obligado a limitar considerablemente sus salidas. En sus propias palabras, las únicas ocasiones en las que se atreve a salir son para llevar a sus hijas al colegio o realizar compras. La violencia no solo proviene de su expareja, sino también de su círculo familiar, que continúa hostigándola a través de redes sociales y acosos en la calle.
La historia de Brisa es una representación del ciclo de la violencia de género y sus consecuencias. Antes de convertirse en madre, había decidido estudiar Medicina, pero su vida dio un giro inesperado cuando escuchó el latido de su primera hija. Desde ese momento, sus sueños académicos se vieron truncados. No obstante, la heladera que logró rescatar de su anterior hogar se ha convertido en un símbolo de resistencia. En su nueva casa, que está construyendo con esfuerzo y trabajo arduo, este electrodoméstico ocupa un lugar especial, representando todo lo que ha podido conservar a pesar de la adversidad.
El proceso de construcción de su hogar es un trabajo familiar. Brisa, junto a su madre y su padrastro, se encargan de levantar las paredes y realizar las reformas sin la ayuda de contratistas o albañiles. Cada avance en la obra es documentado en sus redes sociales, donde ha conseguido crear una comunidad de apoyo. Sin embargo, también enfrenta críticas y comentarios negativos, a los cuales ha aprendido a no prestar atención. Su enfoque se centra en el amor y la dedicación que pone en la crianza de sus hijas y en la construcción de un hogar seguro para ellas.
La historia de Brisa Veloso es un ejemplo de cómo la fuerza y la determinación pueden ayudar a superar situaciones de violencia. A medida que comparte su vida cotidiana, se convierte en un referente para muchas mujeres que atraviesan experiencias similares. En medio de la lucha, la construcción de su casa representa un nuevo comienzo, un espacio donde espera poder brindar a sus hijas un futuro lleno de oportunidades y amor. Brisa demuestra que, a pesar de las adversidades, es posible levantarse y seguir adelante, construyendo no solo un hogar, sino también una vida llena de esperanza.



