Después de casi dos meses de estar en la clandestinidad, Darío Fernando Cárdenas, apodado “El Loco”, fue nuevamente detenido en Trelew, en un operativo llevado a cabo por la policía provincial. La confirmación de su recaptura fue realizada por Héctor Iturrioz, el ministro de Seguridad de la provincia, quien destacó la importancia de esta acción luego de que Cárdenas escapara el 15 de marzo durante una sesión de terapia en una clínica local. El condenado estaba cumpliendo una pena de 15 años por el homicidio de Damián Sena, un crimen que conmovió a la comunidad en 2024.

La fuga de Cárdenas se produjo durante un traslado destinado a una consulta psicológica, un hecho que ha generado críticas hacia las decisiones judiciales involucradas. En este sentido, se ha cuestionado la autorización del juez Marcelo Nieto Di Biase, quien permitió que el reo asistiera a la terapia sin las medidas de seguridad adecuadas. La madre de la víctima, Silvia Nievas, se mostró indignada y señaló que la organización del escape evidenció la capacidad del homicida para contar con recursos económicos y apoyo criminal, lo que plantea serias dudas sobre la eficacia del sistema de custodia de presos peligrosos.

El operativo que culminó con la recaptura de Cárdenas fue realizado por la División Policial de Investigaciones y estuvo relacionado con una serie de robos agravados. La policía logró dar con su paradero en una vivienda del barrio Menfa, donde se encontraba visitando a su pareja, Karen Campuzano, quien también tiene antecedentes penales por homicidio. Iturrioz explicó que la fuga fue planificada, y que los vehículos utilizados para la misma habían sido adquiridos con ese propósito, lo que sugiere un nivel de organización criminal que preocupa a las autoridades.

Las palabras del ministro de Seguridad reflejan una sensación de alivio entre los efectivos policiales y la comunidad, especialmente para la madre de la víctima, quien recibió la noticia de la recaptura con un profundo sentido de justicia. “El Loco” Cárdenas, quien había permanecido en la zona de Trelew durante su tiempo como fugitivo, es considerado un individuo extremadamente peligroso, y su regreso a la prisión ha sido celebrado por muchos.

Cárdenas fue condenado por un hecho violento en el que disparó a Damián Sena en la cabeza, un acto que dejó una marca imborrable en la familia de la víctima. La huida del reo, que se llevó a cabo a las 16:00 horas cuando se arrojó desde el segundo piso del edificio donde se realizaba la terapia, planteó interrogantes sobre la seguridad en los traslados de internos con antecedentes de violencia. La motocicleta de color rojo que lo esperaba en la calle fue un elemento clave para su escape, lo que demuestra una premeditación que no puede pasarse por alto.

El hecho ha reabierto el debate sobre las falencias en el sistema judicial y penitenciario, y ha llevado a muchos a cuestionar si se están tomando las decisiones adecuadas al permitir que delincuentes de alta peligrosidad salgan de prisión, incluso bajo circunstancias que parecen ser propensas a la fuga. La madre de la víctima afirmó que la gestión del juicio y la condena de su hijo se ve empañada por la posibilidad de que Cárdenas pueda escapar nuevamente, un temor que ha resonado en la comunidad, que clama por justicia y seguridad.

En resumen, la recaptura de Darío Cárdenas es un avance significativo en la lucha contra la delincuencia, pero también pone de manifiesto las debilidades del sistema que permitió que un homicida tuviera la oportunidad de escapar. La necesidad de revisar y mejorar los procedimientos de custodia es más urgente que nunca, para garantizar que situaciones similares no se repitan en el futuro y para evitar que las familias de las víctimas enfrenten más sufrimiento por errores del sistema judicial.