Una mujer en Bahía Blanca ha denunciado un brutal ataque perpetrado por dos perros de la raza dogo argentino, un hecho que ha generado alarma en la comunidad local. La víctima, identificada como María Espinosa, compartió su angustiante experiencia, que tuvo lugar en el barrio de Villa Bordeu, un área periférica de la ciudad situada en el sur de la provincia de Buenos Aires. Según su relato, se encontraba caminando por la calle alrededor de las 17:30 horas cuando fue sorprendida por los animales, que salieron de un hogar cercano y se lanzaron hacia ella sin que existiera provocación alguna.

Espinosa describió el ataque de manera desgarradora, indicando que, a pesar de que había un alambrado que separaba la propiedad de la calle, los perros cruzaron sin dificultad. "Normalmente, a los perros yo les grito o me quedo quieta, pero esta vez no reaccionaron a mis intentos de asustarlos. Se abalanzaron sobre mí, me derribaron al suelo y comenzaron a morderme. No podía quitármelos de encima", relató la mujer en una entrevista. En medio del caos, trató de defenderse, pero se sintió impotente ante la violencia del ataque.

El desenlace del ataque fue un alivio, ya que varios vecinos, al escuchar los gritos de María, intervinieron para ayudarla. En su relato, la mujer mencionó que una vecina salió a socorrerla y que un taxista también se detuvo. Eventualmente, la policía fue alertada y llegó al lugar. Tras el incidente, Espinosa fue trasladada en ambulancia a su vivienda, donde se reunió con sus hijos antes de dirigirse a la guardia del hospital para recibir atención médica, donde se le diagnosticaron múltiples lesiones en ambos brazos.

Las heridas sufridas por Espinosa fueron tan graves que requirieron suturas y una reconstrucción muscular en uno de sus brazos. "Iba con los brazos colgando, chorreando sangre. Ambos fueron mordidos, pero el izquierdo fue el más afectado. Me dijeron que había partes de los músculos dañadas, aunque no se comprometieron los huesos", explicó la mujer con un tono de preocupación. El ataque ha dejado a Espinosa en un estado de shock y con un profundo temor hacia los perros sueltos en su vecindario.

Este evento no es un caso aislado en la localidad. Los residentes de Villa Bordeu han manifestado su inquietud por la proliferación de perros que vagan sin control, lo que ha generado situaciones de peligro tanto para las personas como para otros animales. Días antes del ataque a Espinosa, se registró un incidente similar donde perros de la misma raza atacaron a un cocker spaniel, provocando su muerte. Este suceso ha intensificado el miedo entre los vecinos y ha reabierto el debate sobre la necesidad de establecer regulaciones más severas y la intervención de las autoridades competentes.

En su testimonio, María Espinosa también destacó la dificultad para identificar a los dueños de los perros agresores, lo que complica la posibilidad de tomar acciones legales. "Hice las denuncias correspondientes, pero no logro encontrar a los propietarios de los perros. No se puede permitir que estén sueltos; si atacan a un niño, las consecuencias pueden ser fatales", advirtió. Su experiencia ha puesto de relieve la urgencia de abordar la problemática de los animales sueltos y la responsabilidad de sus dueños en la comunidad. El clamor por un cambio se hace eco entre los vecinos, quienes demandan una solución eficaz para garantizar la seguridad de todos en el barrio.