La pequeña de dos años, conocida como E, fue reportada como desaparecida en el barrio San José Obrero de Cosquín, Córdoba. La angustiante búsqueda culminó el jueves al mediodía, cuando fue localizada en un descampado cercano a su hogar tras intensas horas de rastrillaje. La niña fue hallada a aproximadamente 430 metros de su residencia y a 300 metros del río, en una zona caracterizada por su densa vegetación, lo que complicó las labores de los rescatistas.

El hallazgo se produjo gracias a un operativo policial que utilizó personal motorizado y tecnología de drones, quienes finalmente detectaron la presencia de la menor entre los pastizales. El momento fue descrito por el ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, quien relató la profunda emoción del oficial que encontró a la niña y la abrazó al instante de su rescate. Quinteros destacó que E se encontraba en buen estado de salud, aunque con evidentes signos de estrés tras su experiencia, y expresó: “Durante estas 24 horas, E fue la hija de todos.”

El ministro también enfatizó la importancia del accionar inmediato y la activación de la Alerta Sofía, que permitieron movilizar recursos en rutas y calles, contribuyendo al éxito de la operación. Sin embargo, el caso aún plantea muchas interrogantes, ya que la fiscal Silvana Pen, a cargo de la investigación, confirmó que existen diversas líneas de pesquisa y que la causa permanece abierta sin ninguna hipótesis confirmada o descartada.

De acuerdo con las autoridades, el lugar donde fue encontrada la niña había sido previamente inspeccionado por los operativos de búsqueda, lo que llevó a los investigadores a considerar que alguien podría haberla trasladado allí. Quinteros señaló que es poco probable que la menor haya recorrido esa distancia por su propia cuenta, lo que añade un elemento de sospecha a la situación.

En el marco de la investigación, la fiscal Pen ha solicitado el secuestro de teléfonos celulares de los familiares cercanos y ha comenzado a analizar registros de antenas y cámaras de seguridad. Asimismo, se han examinado once dispositivos móviles incautados y se han realizado entrevistas con testigos para establecer un panorama más claro sobre lo sucedido. Hasta el momento, no se han registrado detenidos ni demoras en el proceso.

Un aspecto que ha llamado la atención de los investigadores son los testimonios de algunos vecinos que mencionaron a un grupo de personas vinculadas a un circo que estuvo en la zona. Según sus relatos, este grupo se trasladó a La Cumbre, lo que llevó a la fiscal a ordenar allanamientos en los lugares donde podrían haberse encontrado, así como el secuestro de vehículos sospechosos. Esta línea de investigación es solo una de las que se están explorando para esclarecer los hechos.

En cuanto al estado de salud de E, se encuentra bajo observación en el Hospital Domingo Funes, junto a sus padres. Aunque presenta algunas heridas menores, como raspaduras en la pierna y sobre la ceja, no es necesario su internación. La situación emocional de la niña es también un aspecto a tener en cuenta, ya que el estrés acumulado por su experiencia puede requerir atención en el futuro. La comunidad sigue atenta a los avances de la investigación, esperando respuestas sobre lo ocurrido y la seguridad de la pequeña.