En abril, las provincias argentinas que llevan un registro alternativo al del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) reportaron un incremento promedio en los precios del 2,7% en comparación con marzo. Este aumento se sitúa ligeramente por encima del índice general a nivel nacional, que fue del 2,6%. Este fenómeno refleja las tensiones económicas que atraviesa el país, particularmente influenciadas por el aumento de tarifas en el transporte, uno de los sectores más afectados por la inflación.

El INDEC ha destacado que, durante el cuarto mes de este año, el transporte experimentó un notable aumento del 4,4%, siendo este un factor determinante en el incremento global de precios. Este aumento se debe principalmente a la variación en los costos de combustibles, a pesar de que los precios de la nafta se mantuvieron estables debido a una decisión de la empresa YPF. Este contexto pone de manifiesto la complejidad de la situación económica, donde las decisiones empresariales y políticas juegan un papel crucial en la dinámica de precios.

Entre las provincias que reportan sus datos de manera paralela al INDEC, Neuquén, Mendoza y Córdoba se destacan al presentar un incremento del 2,7%. Sin embargo, Neuquén se posiciona como la provincia con el mayor aumento registrado, alcanzando un 3% respecto a marzo, lo que lleva a un acumulado del 12,1% en lo que va del año y una variación interanual del 36%. Estos números evidencian la severidad de la inflación en ciertas regiones, subrayando la necesidad de políticas económicas más efectivas.

El rubro de Transporte ha sido el que más ha impactado en la inflación, con un alza del 6,6%, impulsada principalmente por los cambios en los precios de los combustibles y las tarifas de los colectivos urbanos. Además, otros sectores como Equipamiento y Mantenimiento del Hogar y Prendas de Vestir y Calzado también mostraron incrementos significativos, del 4,9% y 4,1% respectivamente. Este aumento en el costo de vida afecta directamente el poder adquisitivo de los ciudadanos, haciendo que cada vez sea más difícil para las familias argentinas cubrir sus necesidades básicas.

En el rubro de Alimentos y Bebidas No Alcohólicas, se registró un aumento del 2%, siendo esta la segunda categoría más influyente en el incremento mensual de precios. Los mayores aumentos se observaron en carnes y productos de panificación, mientras que algunas frutas, como el limón y la manzana, experimentaron caídas en sus precios. Estas fluctuaciones reflejan un mercado alimentario volátil, donde los costos pueden variar drásticamente de un mes a otro, complicando aún más la planificación económica de los hogares.

Por otro lado, en Mendoza, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) mostró un aumento del 2,3% en abril, con una inflación acumulada en lo que va del año del 11,9% y una variación interanual del 32%. Entre los sectores que más contribuyeron a este aumento se encuentran Transporte y Comunicaciones, Educación, e Indumentaria. En contraste, el sector de Vivienda y Servicios Básicos mostró la menor variación, con un incremento del 0,8%, lo que sugiere que algunos rubros esenciales están siendo más estables en comparación con otros.

A medida que se profundiza el análisis de estos datos, se observa que los capítulos de Alimentos y Bebidas y Transporte y Comunicaciones fueron los que más incidieron en la inflación mensual, ambos aportando 0,7 puntos porcentuales al índice general. La Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE) de Mendoza ha señalado que está trabajando en una actualización de su base de datos para el IPC, con la finalidad de modernizar y ampliar la canasta de bienes, lo que podría ofrecer una visión más precisa de la realidad económica de la provincia.