Anabel Pantoja atraviesa una nueva etapa en Sevilla después de haber vivido durante ocho años en Gran Canaria. Aunque se mostró feliz por volver a estar cerca de su familia, reconoció que la adaptación no está resultando tan sencilla como esperaba y que extraña profundamente su rutina en la isla.

La influencer asistió este jueves a la fiesta organizada por la revista “Escaparate” en la capital andaluza, con motivo del 20º aniversario de sus premios. Del evento también participaron Gloria Camila, Cayetano Martínez de Irujo, Bárbara Mirjan, María José Suárez, Jessica Bueno, Antonia Dell’Atte, Ágatha Ruiz de la Prada y Norma Duval, entre otras figuras conocidas.

Durante la celebración, Pantoja explicó que una de sus principales preocupaciones es terminar de acondicionar el departamento en el que comenzará esta nueva etapa junto con su hija Alma y su novio, David Rodríguez. “Pues estoy muy bien, pero agobiada por el amueblamiento. Un poco preocupada por el amueblamiento y por todo lo que conlleva amueblar un mini piso”, expresó.

La sobrina de Isabel Pantoja también defendió su decisión de instalarse en una vivienda pequeña y aseguró sentirse orgullosa de su elección. “Muchos programas han criticado que me he ido a un mini piso. Estoy orgullosísima y encantadísima. Feliz porque estoy en Triana, cerca de mi madre, y bueno, empezando una nueva vida”, afirmó.

Sin embargo, admitió que la mudanza implica atravesar un proceso emocional. “Todas las noches lloro. Es un proceso que tengo que ir poco a poco”, reconoció, al referirse a lo mucho que echa de menos su vida cotidiana en Canarias.