El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ha emitido un comunicado donde advierte sobre la continuidad de un clima estable y seco en gran parte del país, destacando especialmente la región del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Durante la última semana de junio, se espera que las temperaturas se mantengan dentro de los parámetros típicos para esta época del año, con mínimas que podrían descender hasta los 5°C y máximas que apenas alcanzarán los 17°C. Esta situación climática es común durante el invierno, pero las condiciones actuales requieren atención, especialmente para aquellos grupos más vulnerables.

El informe del SMN indica que en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en el AMBA no se prevén precipitaciones significativas hasta el miércoles 1 de julio. En la jornada actual, la temperatura mínima se situará en 8°C, mientras que la máxima rondará los 13°C, en un entorno de cielos que variarán entre nublados y parcialmente despejados. Los vientos provenientes del oeste y sudoeste oscilarán entre 23 y 31 km/h durante las primeras horas del día, disminuyendo gradualmente hacia la tarde y noche, lo que podría influir en la sensación térmica.

A medida que avanza la semana, el pronóstico para mañana sugiere que el cielo seguirá entre algo nublado y parcialmente nublado, con temperaturas que fluctuarán entre 5°C y 14°C. El sábado 27 se anticipa un leve aumento en las temperaturas, alcanzando una máxima de 17°C y una mínima de 7°C. Sin embargo, el domingo y el lunes podrían traer ráfagas de viento que lleguen hasta los 50 km/h, aunque las probabilidades de lluvia se mantienen bajas, con máximas esperadas de 14°C y 12°C, respectivamente. Esta variabilidad del clima es habitual en esta época, pero la falta de lluvias podría ser un alivio para ciertos sectores.

El informe oficial del SMN destaca que no hay alertas por lluvias ni fenómenos meteorológicos adversos que puedan afectar al AMBA en el corto plazo. Las condiciones climáticas se perfilan como frescas, con prevalencia de nubosidad y ráfagas ocasionales, lo que podría impactar en actividades al aire libre. Según el pronóstico extendido, el martes y miércoles también se presentarán condiciones estables, continuando sin lluvias y manteniendo temperaturas dentro de los parámetros esperados para esta temporada invernal.

Ante esta situación, el SMN recomienda a la población estar atenta a los futuros comunicados, ya que podrían surgir cambios en las condiciones climáticas. La autoridad meteorológica asegura que las proyecciones indican que no se esperan eventos climáticos severos en el corto plazo, lo que podría ser un alivio para quienes temen episodios de frío extremo o tormentas. Sin embargo, la advertencia sigue vigente para los grupos más susceptibles, quienes deben tomar precauciones adicionales.

En el ámbito de la provincia de Buenos Aires, se están registrando lluvias de intensidad variable en la Costa Atlántica, abarcando desde Bahía Blanca hasta Punta Indio, así como en algunas localidades del centro de la provincia. Por el contrario, en otras áreas, la nubosidad será diversa durante todo el día. Esta tendencia se mantendrá hasta el miércoles 1 de julio, cuando se prevé que las precipitaciones vuelvan a afectar al sur bonaerense, generando una atención especial en la población local.

Además, el SMN ha emitido un alerta amarilla para 13 provincias debido a las bajas temperaturas que pueden resultar peligrosas, particularmente para las personas más vulnerables, como niños, ancianos y aquellos con enfermedades preexistentes. Las provincias afectadas incluyen Buenos Aires, La Pampa, Córdoba, San Luis, Tucumán, Santiago del Estero, Misiones, Corrientes, Chaco, Formosa, Salta y Jujuy. En este contexto, se recomienda a la ciudadanía seguir ciertos pasos de precaución, especialmente en lo que respecta a la vestimenta y las actividades al aire libre, para mitigar los efectos del frío extremo.