El noreste de Estados Unidos se encuentra bajo una alerta emitida por el Servicio Nacional de Meteorología, que advierte sobre nevadas moderadas a intensas en la región. Se ha reportado una visibilidad reducida de tan solo 0,6 kilómetros y acumulaciones de nieve que, en algunos lugares, alcanzan los 7,6 centímetros.
Estados como Nueva York, Nueva Jersey, Massachusetts y Rhode Island están enfrentando serias complicaciones debido a este fenómeno meteorológico. Equipos de emergencia están trabajando incansablemente para despejar las calles y restaurar los servicios interrumpidos, mientras que el temporal ha dejado a más de 250.000 hogares y negocios sin electricidad, siendo Massachusetts el más afectado con 216.000 cortes de energía.
La situación se agrava por una serie de tormentas invernales que han impactado la vida cotidiana en la región. Desde el 23 de enero, una ola de frío ha causado más de 100 muertes en todo el país, con 18 de ellas registradas en Nueva York. Las nevadas han alcanzado cifras récord, superando los 60 centímetros en Long Island y Nueva Jersey, mientras que Providence, en Rhode Island, ha experimentado la tormenta de nieve más intensa de su historia. Las restricciones de movilidad y el cierre de instituciones educativas son algunas de las medidas implementadas para garantizar la seguridad de la población.
El transporte también ha sido gravemente afectado, con más de 11.000 vuelos cancelados entre el domingo y el martes, siendo los aeropuertos de Boston, Nueva York y Filadelfia los más impactados. Aunque algunas restricciones comenzaron a levantarse, las autoridades recomiendan precaución a la hora de desplazarse debido a las condiciones adversas en las rutas.



