Aldeas Infantiles SOS puso en marcha un Plan de Respuesta Humanitaria para asistir a 7.680 niños y familias afectados por los terremotos que sacudieron Venezuela en junio. Según el balance informado hasta el momento, el desastre provocó más de 5.200 muertes y dejó 16.700 personas heridas. Además, unas 17.900 fueron desplazadas y más de 2.500 infraestructuras sufrieron daños.

La estrategia combina medidas de atención inmediata con acciones de recuperación previstas para el mediano y largo plazo. Entre sus principales objetivos se encuentran la protección de la infancia, el acompañamiento psicosocial y la cobertura de las necesidades básicas de las familias damnificadas.

“Solo hemos visto el comienzo de esta tragedia. Ahora empezaremos a ver todos sus efectos y consecuencias. Las labores de rescate continúan, se siguen retirando escombros y muchas familias todavía mantienen la esperanza de encontrar con vida a sus seres queridos”, afirmó Ilvania Martins, directora nacional de Aldeas Infantiles SOS Venezuela.

La organización advirtió que numerosos niños perdieron sus hogares o permanecen separados de sus familias. Por ese motivo, la primera etapa de la respuesta está orientada a evitar que algún menor quede solo o desprotegido. En coordinación con las autoridades competentes, la entidad ofrece alternativas de acogimiento temporal mientras se procura la reunificación familiar.

Desde el comienzo de la emergencia, Aldeas Infantiles SOS brindó asistencia a 277 familias de Petare. La organización trabaja en Venezuela desde hace más de 47 años.