Un informe de la Dirección Nacional del Registro Único de Aspirantes a Guarda con Fines Adoptivos (Dnrua), difundido durante la semana del Día del Niño, señaló que actualmente hay 1107 matrimonios, parejas convivientes y personas solas inscriptos y habilitados para adoptar. El número representa una caída cercana al 80% respecto de 2017, cuando los postulantes habilitados eran 5500.

La disminución de aspirantes tiene consecuencias directas sobre los chicos que permanecen dentro del sistema de protección. Quienes no son adoptados a edades tempranas por falta de postulantes pueden pasar años en hogares o con familias de abrigo. A medida que crecen, también se reducen sus posibilidades de concretar su derecho a integrarse a una familia. Al cumplir la mayoría de edad, dejan de estar bajo la protección del sistema.

La mayoría de las personas y parejas que se postulan mantiene una preferencia histórica por los niños pequeños: alrededor del 81% acepta a menores de 3 años. En cambio, apenas el 2% está dispuesto a adoptar chicos mayores de 10 años. Además, el 74% no acepta grupos de hermanos y solo el 1,6% manifiesta disponibilidad para adoptar niños con algún nivel de discapacidad.

En 2020, la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf) y Unicef informaron que 9154 chicos vivían en hogares o con familias de abrigo. De ese total, la Justicia había determinado que 2199 niños, de distintas edades y condiciones, estaban en condiciones de ser adoptados. Las cifras reflejan la distancia entre la cantidad de chicos que necesitan una familia y el perfil de quienes se encuentran habilitados para adoptar.