En el marco del Día Mundial de la Salud, el comité de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA) en España ha lanzado un enérgico reclamo para que se garantice el acceso humanitario en la Franja de Gaza. Este llamado se produce en un momento crítico, donde el sistema de salud en la región se encuentra al borde del colapso, a pesar de la reciente declaración de alto el fuego. La organización ha alertado sobre la grave situación que enfrentan miles de personas heridas, hospitales inoperativos y la falta de suministros médicos esenciales.

Raquel Martí, directora de UNRWA España, enfatizó la importancia de recordar que detrás de cada cifra estadística hay vidas humanas que requieren atención médica urgente. En este sentido, subrayó que la ayuda humanitaria debe ser proporcionada sin demoras ni obstáculos. La situación se torna aún más crítica en Cisjordania, donde las restricciones impuestas por Israel dificultan el acceso a medicamentos y tratamientos que son vitales para la población.

La agencia ha denunciado que, lejos de mejorar, las condiciones de vida y salud en la región se ven cada vez más afectadas por el bloqueo que limita la entrada de ayuda humanitaria. A pesar de que se ha declarado un alto el fuego, la entrada de suministros médicos sigue siendo extremadamente limitada. Desde finales de febrero, solo un 0,5% de los productos que han ingresado a Gaza han sido de naturaleza sanitaria, lo que pone en evidencia la gravedad de la crisis.

Según el Ministerio de Salud de Gaza, un alarmante 46% de los medicamentos esenciales y un 66% de los suministros médicos básicos se encuentran en niveles críticos de agotamiento. La situación es insostenible y requiere una respuesta inmediata tanto a nivel internacional como local. La UNRWA ha instado a las autoridades israelíes a poner fin a las restricciones de movilidad que impiden que la ayuda llegue a quienes más la necesitan.

El impacto del conflicto en la infraestructura sanitaria es devastador. Desde octubre de 2023, se han registrado más de 900 ataques a centros de salud en la Franja de Gaza, lo que ha llevado a la destrucción de muchas instalaciones esenciales. Actualmente, de los más de 200 centros de salud que existían en la región, solo 109 permanecen parcialmente operativos, lo que representa menos de la mitad de la capacidad previa al conflicto. Esta situación ha generado un colapso en la atención médica, aumentando la vulnerabilidad de la población.

La comunidad internacional tiene una responsabilidad crucial en este contexto. Es fundamental que se tomen medidas concretas para asegurar que se permita la entrada de ayuda humanitaria, así como el restablecimiento de los servicios sanitarios en Gaza y Cisjordania. La UNRWA hace un llamado a los gobiernos y organizaciones para que se unan en la búsqueda de soluciones que prioricen la salud y el bienestar de las personas afectadas por esta crisis humanitaria.