En la madrugada de este lunes, un terremoto de magnitud 5,2 sacudió la región de Guangxi, en el sur de China, provocando la muerte de al menos dos personas y dejando a una más herida. El sismo tuvo lugar en el distrito de Liunan, específicamente en la ciudad de Liuzhou, a las 00:21 hora local, lo que corresponde a las 16:21 GMT del domingo. El epicentro se localizó a una profundidad de ocho kilómetros, según lo informado por el Centro de Redes Sismológicas de China, que identificó las coordenadas del evento sísmico en 24,38 grados de latitud norte y 109,26 grados de longitud este.
Las primeras informaciones reportaron la evacuación de aproximadamente 7.000 residentes de la zona afectada. La agencia oficial Xinhua, en su primer balance, confirmó la muerte de dos personas, mientras que se informó de una persona más desaparecida. Posteriormente, la cadena estatal CCTV reportó que los equipos de rescate lograron localizar a la persona atrapada a las 11:10 hora local. Afortunadamente, el sobreviviente fue rescatado con signos vitales estables y fue trasladado a un hospital para recibir atención médica.
El temblor se sintió en múltiples ciudades de la región, incluyendo Liuzhou, Guilin y Nanning, la capital de Guangxi, donde la población experimentó momentos de pánico. En respuesta a la emergencia, la Jefatura de Respuesta Antisísmica y de Socorro de Liuzhou activó un protocolo de emergencia. Esto implicó la movilización de los servicios de emergencias, bomberos y personal de seguridad pública para llevar a cabo las labores de búsqueda y rescate, así como el traslado de las personas afectadas a lugares seguros.
Además de las labores de rescate, las autoridades comenzaron a realizar una evaluación de los daños en las viviendas, así como en los sistemas de suministro de agua y electricidad, carreteras principales y puentes. En un informe preliminar, se destacó que al menos 13 viviendas habían colapsado debido al sismo y que, hasta las 04:00 hora local, cuatro personas habían sido llevadas al hospital, aunque todas se encontraban fuera de peligro. Las comunicaciones y otros servicios esenciales en la zona afectada, como el suministro eléctrico y de gas, estaban operando con normalidad, lo que ayudó a facilitar las labores de rescate.
Cabe destacar que, además del sismo principal, se registraron varios movimientos sísmicos de menor magnitud. Las autoridades informaron que se produjeron al menos cinco temblores adicionales, cuyos magnitudes oscilaron entre 2,2 y 3,2, tanto antes como después del evento principal. En un seguimiento a estos movimientos, el Centro de Redes Sismológicas de China registró una réplica de magnitud 3,3 en Liunan a las 07:41 hora local, a una profundidad de 10 kilómetros, lo que evidencia la actividad sísmica persistente en la región.
Este terremoto es un recordatorio de los desafíos que enfrenta China en términos de su geografía y su propensión a la actividad sísmica. Guangxi, como muchas otras regiones del país, ha experimentado terremotos en el pasado, lo que ha llevado a las autoridades a desarrollar protocolos de respuesta ante desastres. Sin embargo, la magnitud de este evento y sus consecuencias subrayan la necesidad de seguir fortaleciendo la infraestructura y los mecanismos de respuesta ante emergencias para garantizar la seguridad de la población. La comunidad internacional también observa con atención la situación en Guangxi, mientras los esfuerzos de recuperación y apoyo continúan.



