El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha destacado la necesidad de avanzar decisivamente en la implementación del Tratado de Pandemias durante su intervención en la 79ª Asamblea Mundial de la Salud, celebrada en Ginebra. En este importante foro de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el líder español subrayó que la salud global requiere un enfoque colectivo y que este tratado debe ser uno de los pilares fundamentales para enfrentar futuras crisis sanitarias.

Sánchez afirmó que para fortalecer la salud global es imprescindible construir sobre tres pilares esenciales. El primero de ellos consiste en aumentar las capacidades globales de respuesta ante emergencias sanitarias, una lección aprendida de la pandemia de Covid-19. Durante su discurso, enfatizó la importancia de establecer acuerdos internacionales que aseguren que el acceso a vacunas y tratamientos no se vea condicionado por factores económicos o geográficos, como ocurrió en el pasado.

El mandatario español también celebró los avances logrados en la negociación del Tratado, destacando el acuerdo alcanzado en 2025 como un paso significativo hacia un sistema de salud más equitativo y solidario. Sin embargo, instó a los países participantes a mantener el impulso necesario para concretar este acuerdo, resaltando que aún queda mucho por hacer. A su juicio, es crucial que se refuercen las cadenas de producción regional de medicamentos y se mejoren las capacidades de respuesta rápida ante emergencias.

El segundo pilar que mencionó Sánchez se refiere a la necesidad de reformar la arquitectura financiera del sistema de salud mundial. En este sentido, instó a los países a destinar más recursos a la salud y a crear nuevos mecanismos para movilizar esos fondos, así como a establecer un sistema fiscal global más equitativo. La preocupación por el financiamiento de la salud se acentúa al considerar que actualmente, alrededor de 3.400 millones de personas viven en naciones donde se invierte más en el pago de intereses de deuda que en la atención sanitaria.

Sánchez también hizo hincapié en la urgencia de implementar mecanismos de alivio y reestructuración de la deuda, para evitar que millones de personas sigan sufriendo las consecuencias de un sistema que perpetúa la desigualdad. Al respecto, afirmó que es inaceptable que la salud se convierta en un lujo al que solo algunos pueden acceder, mientras que otros quedan desprotegidos. La situación exige un cambio profundo en la forma en que se financia la salud a nivel global.

Por último, el tercer pilar que propuso el presidente español es la democratización de la gobernanza en el ámbito de la salud global. Según su visión, es esencial que los países del sur global tengan un rol protagónico en las decisiones internacionales que afectan su salud y bienestar. Esta democratización busca no solo hacer más efectivas las decisiones, sino también garantizar que se escuchen las voces de aquellos que históricamente han sido marginados en la toma de decisiones sanitarias a nivel mundial.