La compañía española Sacyr Agua ha confirmado la obtención del contrato para diseñar, financiar, construir y operar una nueva planta desalinizadora en Coquimbo, Chile. Este proyecto representa una inversión significativa de 318 millones de dólares, equivalente a 269,4 millones de euros, y se erige como el primer proyecto de este tipo que será concesionado en el país andino. La importancia de esta iniciativa radica en su capacidad para abordar uno de los problemas más críticos que enfrenta la región: la escasez de agua, exacerbada por el cambio climático y las sequías prolongadas.

La planta tendrá una capacidad inicial de 800 litros por segundo, con la posibilidad de expandirse hasta 1.200 litros por segundo. Esta capacidad permitirá garantizar el suministro de agua potable a aproximadamente 540.000 habitantes en las comunas de La Serena y Coquimbo. Este avance no solo beneficiará a los residentes locales, sino que también representa un paso importante hacia la sostenibilidad hídrica en una zona que ha sido duramente golpeada por la falta de precipitaciones, lo que ha llevado a la región a una crisis hídrica que ha perdurado durante años.

El contrato ha sido impulsado por la Dirección General de Concesiones del Ministerio de Obras Públicas (MOP) de Chile, que busca implementar soluciones innovadoras para enfrentar los desafíos del agua en el país. La instalación de esta planta desalinizadora no solo proporcionará agua para consumo humano, sino que también contribuirá a la resiliencia de las comunidades frente a los efectos del cambio climático. Este tipo de infraestructura es fundamental para asegurar un suministro de agua constante y seguro en el futuro.

Además de la planta en sí, Sacyr Agua se encargará de construir una red de impulsión de agua desalada que se extenderá a lo largo de aproximadamente 20 kilómetros, así como estaciones de bombeo y un estanque de regulación. Estos elementos son cruciales para garantizar que el agua tratada llegue de manera eficiente a los hogares y negocios de la zona. La implementación de esta infraestructura complementaria es un componente esencial para el éxito del proyecto y para el bienestar de la población.

Lucas de Marcos de la Torre, director de Sacyr Agua en Chile, destacó la relevancia de esta iniciativa al afirmar que "constituyen un paso clave en el desarrollo de infraestructura resiliente y sostenible para enfrentar los efectos del cambio climático y la escasez hídrica". Su declaración subraya el compromiso de la empresa con la innovación y la búsqueda de soluciones que generen un impacto positivo a largo plazo en las comunidades afectadas.

Sacyr ha estado operando en Chile desde 1996 y ha consolidado su presencia en diversos sectores, incluyendo concesiones, ingeniería, infraestructura y gestión del agua. Actualmente, la empresa gestiona cinco aeropuertos, once rutas concesionadas, siete hospitales en diferentes etapas de desarrollo y cinco plantas sanitarias que abarcan el ciclo completo del agua. Esta experiencia y trayectoria permiten a Sacyr abordar con confianza este ambicioso proyecto, que se espera se convierta en un modelo para futuras iniciativas en el país y en la región.