En la actualidad, los ahorristas argentinos enfrentan un escenario económico complicado, donde el peso continúa perdiendo valor y el poder adquisitivo se ve afectado día a día. Ante esta situación adversa, muchos inversores buscan refugios más seguros dentro del mercado local, apuntando principalmente a los bonos de tasa fija. Tradicionalmente, las Lecaps han sido la opción preferida, pero en este momento, los Boncaps han comenzado a destacar por ofrecer rendimientos más elevados, lo que ha llevado a los analistas a reconsiderar su atractivo.
Los Boncaps, como su nombre indica, son bonos emitidos por el Tesoro Nacional, que se caracterizan por tener plazos de vencimiento más largos en comparación con las Lecaps, que son letras. Actualmente, el mercado está viendo un aumento en la demanda de ciertos Boncaps, como el T30A7, T15E7, T31Y7 y T30J7, que ofrecen una tasa interna de retorno (TIR) del 30%. Esta cifra se presenta como un atractivo considerable, superando las Lecaps más rentables del momento, que actualmente operan con una TIR que oscila entre el 28% y el 29%.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha implementado una estrategia de remonetización controlada, que busca absorber los pesos en circulación para evitar que se dirijan hacia el dólar financiero. A pesar de que la demanda de dinero sigue siendo frágil, el mercado parece validar esta estrategia, ya que la curva de letras muestra una pendiente positiva que exige un 25% de Tasa Nominal Anual (TNA) para el corto plazo, alcanzando hasta un 32% para mediados de 2027. Esto sugiere que los inversores no solo esperan estabilidad, sino que también anticipan un leve rebote en las tasas.
Sin embargo, los analistas advierten que, si las tasas se reducen aún más, podría generarse una brecha cambiaria, lo que a su vez podría provocar rebrotes inflacionarios debido a un exceso de oferta de pesos no demandados. Esto podría llevar a una rotación en las carteras de inversión, debilitando el interés por activos denominados en pesos. Por lo tanto, la situación se torna delicada y requiere un análisis cuidadoso por parte de los inversores.
A pesar de la competencia entre Lecaps y Boncaps, los especialistas del mercado continúan subrayando la importancia de considerar bonos en pesos ajustados por inflación (CER). Este tipo de bonos se vuelven cada vez más relevantes, especialmente dado el contexto inflacionario que persiste en el país, y que parece no estar en vías de desacelerarse tan pronto como esperan algunos analistas. Según Justina Gedikian, estratega de bonos en Cohen Aliados Financieros, la reciente compresión de tasas ha hecho que los bonos CER se muestren más atractivos, especialmente el TZX26, que sigue la inflación hasta abril.
Por su parte, Jerónimo Bardin, operador comercial líder en Balanz Capital, recomendó el bono CER TZX28, argumentando que la inflación implícita en estos instrumentos ha disminuido en las últimas semanas, lo que vuelve a darles un atractivo considerable. En este panorama de incertidumbre y búsqueda de oportunidades, los Boncaps y Lecaps están en el centro de atención, pero los bonos CER siguen siendo una opción fundamental en la estrategia de inversión de muchos ahorristas, quienes buscan protegerse de la inflación y la volatilidad cambiaria.



