Un turista argentino fue encontrado con vida en el volcán Llaima la noche del miércoles, tras haber estado desaparecido durante varias horas. Javier Ignacio Álvarez, de 48 años, se extravió en su intento de ascender al volcán, ubicado cerca de la frontera con Neuquén, Argentina. La búsqueda, que se complicó por las adversas condiciones climáticas, comenzó luego de que su pareja alertara a las autoridades sobre su falta de contacto.
Álvarez partió desde el Refugio Nevados de Vilcún alrededor de las 07:30 horas con la intención de llegar a la cima del macizo. Sin embargo, se adentró en un sector no habilitado, lo que generó preocupación entre sus seres queridos y llevó a un despliegue inmediato de equipos de rescate. La ubicación del turista fue finalmente confirmada en las cercanías del Parque Nacional Conguillío, en la región de la Araucanía, a aproximadamente 730 kilómetros al sur de Santiago.
Las condiciones durante la búsqueda fueron difíciles, con lluvia constante, viento blanco y visibilidad reducida. Esto provocó que los rescatistas, a pesar de contar con apoyo aéreo mediante drones, se vieran obligados a suspender temporalmente las labores en varias ocasiones. Sin embargo, la perseverancia de los equipos de rescate dio sus frutos cuando, ya entrada la noche, se avistó a Álvarez caminando desorientado en el sector de Cherquenco.
Una vez localizado, el excursionista fue trasladado de inmediato al hospital de Vilcún para ser evaluado. Afortunadamente, su estado de salud se reportó como estable, sin lesiones significativas, a pesar de haber estado expuesto a condiciones climáticas adversas durante varias horas. Álvarez había llevado consigo el equipamiento necesario para enfrentar el frío y la lluvia, lo que sin duda contribuyó a su supervivencia.
Este incidente resalta la importancia de la preparación y el equipamiento adecuado al realizar actividades en la montaña. Cabe recordar que en julio de 2024, otro excursionista argentino-chileno, Fabricio Bussolini, perdió la vida en circunstancias similares, tras caer más de 200 metros mientras realizaba trekking en el mismo volcán. Bussolini, que contaba con 41 años, sufrió graves lesiones en la cabeza y, a pesar de ser rescatado y trasladado al hospital, no logró sobrevivir a las complicaciones de su estado.
Las autoridades chilenas enfatizan la necesidad de registrarse con los guardaparques antes de ingresar a zonas de montaña, ya que esto puede facilitar la localización en caso de emergencias. En el caso de Bussolini, se informó que él y sus acompañantes no habían realizado dicho registro, lo que complicó su rescate. La comunidad montañista y los excursionistas en general deben tomar conciencia de la seguridad y las medidas preventivas necesarias para disfrutar de la naturaleza sin poner en riesgo sus vidas.



