La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) de Perú emitió un comunicado este viernes para aclarar la situación respecto a unos votos que se encontraban supuestamente perdidos en cuatro cajas. Según la entidad, estos votos ya habían sido contabilizados en actas oficiales antes de que se reportara su desaparición durante el traslado a la sede correspondiente. Este incidente se produce en el contexto de los recientes comicios generales celebrados el fin de semana pasado, donde la transparencia del proceso electoral ha sido objeto de atención y controversia.
La ONPE detalló que las cuatro cajas en cuestión contenían el sufragio de cuatro mesas electorales del distrito de Surco. Estas cajas estaban siendo transportadas en un vehículo junto a otras 20, con destino a la Oficina Descentralizada de Procesos Electorales Lima Oeste 3. Sin embargo, al llegar a la sede, el personal de la ONPE se percató de que faltaban estas cuatro cajas, que habían sido colocadas en la maletera del vehículo por razones de espacio. Ante la situación, se intentó contactar al conductor del vehículo sin éxito, lo que generó preocupación dentro de la institución.
Es importante destacar que, a pesar de la confusión generada por la falta de las cajas, los votos ya habían sido registrados en las actas de escrutinio que la ONPE se encuentra procesando y publicando en su página web. Esta aclaración busca disipar los rumores y la desconfianza que podría generar la aparición de estos votos extraviados, especialmente en un ambiente electoral donde la transparencia es fundamental para mantener la confianza pública.
El material que fue encontrado en la vía pública será objeto de una investigación por parte de las autoridades competentes. La ONPE ha indicado que se ha presentado una denuncia policial formal relacionada con la pérdida de las cajas. Este hecho ha sido amplificado por el programa Beto A Saber, que presentó en su emisión de este jueves las tres cajas con votos que habían sido halladas y las entregó a la Policía Nacional para su custodia.
Cabe señalar que, a diferencia de elecciones anteriores donde los votos eran destruidos una vez finalizado el conteo, en esta ocasión se ha establecido que los votos deben ser conservados hasta la proclamación de resultados por parte del Jurado Nacional de Elecciones (JNE). Este cambio en el protocolo busca aumentar la transparencia y la confianza en el proceso electoral, aunque también ha generado situaciones como la que se está investigando actualmente.
En medio de esta controversia, el candidato ultraderechista Rafael López Aliaga, del partido Renovación Popular, ha levantado acusaciones de un supuesto fraude electoral. Sin embargo, hasta el momento no han presentado pruebas concretas que respalden sus afirmaciones. López Aliaga ha instado a sus seguidores a la insurgencia y ha pedido la captura inmediata del jefe de la ONPE, Piero Corvetto, lo que añade un elemento de tensión al ya complejo panorama electoral.
Con el 93,32% de los votos escrutados, la candidata Keiko Fujimori ha asegurado su lugar en la segunda vuelta. Sin embargo, la disputa por el segundo lugar se mantiene entre el izquierdista Roberto Sánchez, aliado del expresidente Castillo, y López Aliaga, quien se encuentra a una distancia de aproximadamente 13.000 votos de su contrincante. La situación continúa siendo monitoreada de cerca, dado que cualquier irregularidad podría influir en el resultado final de las elecciones y en la estabilidad política del país.



