Las autoridades sanitarias del Reino Unido han dado a conocer recientemente la existencia de un nuevo caso sospechoso de hantavirus entre sus ciudadanos que se encontraban a bordo del crucero 'MV Hondius'. Este caso involucra a un hombre que actualmente se encuentra en Tristán de Acuña, una de las escalas de la travesía. Además, se ha informado que otros dos británicos que participaron en el viaje están en aislamiento en sus hogares en el Reino Unido, generando preocupación sobre la propagación de esta enfermedad.
La Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido (UKHSA) ha confirmado que, hasta el momento, dos personas han sido diagnosticadas con hantavirus, mientras que otro caso está bajo investigación en Tristán de Acuña. En su comunicado, la agencia ha destacado que no hay síntomas presentes en los ciudadanos británicos que aún permanecen a bordo del 'MV Hondius', lo que sugiere que no hay un brote inmediato entre ellos. Sin embargo, se ha señalado que estos pasajeros están siendo monitoreados de cerca para evitar cualquier eventualidad que pueda surgir.
Este brote ha llevado a las autoridades a investigar el estatus de siete británicos que desembarcaron en Santa Helena el 24 de abril. De ellos, se ha confirmado que dos regresaron al Reino Unido por su cuenta y están en aislamiento, aunque actualmente no presentan síntomas. Los otros cinco pasajeros que desembarcaron siguen en Santa Helena, mientras que uno más ha sido identificado en un destino fuera de las fronteras británicas, lo que añade un nivel de complejidad a la situación.
A medida que se desarrollan los acontecimientos, la UKHSA ha anunciado medidas preventivas para los pasajeros y la tripulación del 'MV Hondius'. Se les solicitará que se aíslen durante un periodo de 45 días al regresar al Reino Unido, y la agencia se encargará de realizar pruebas y seguimiento. Esta acción forma parte de un protocolo de salud pública diseñado para contener cualquier posible contagio y garantizar la seguridad de la población.
El Gobierno británico ha manifestado su compromiso de colaborar con las autoridades internacionales para facilitar el regreso seguro de los ciudadanos desde el crucero. Se ha previsto el envío de personal a Tenerife para recibir al barco, que está programado para llegar en los próximos días. Los pasajeros y la tripulación que no presenten síntomas de hantavirus recibirán asistencia para su traslado hasta un aeropuerto, donde se les ofrecerá un vuelo de regreso gratuito al Reino Unido.
La repatriación se llevará a cabo con estrictas medidas de control de infecciones, según lo indicado por la UKHSA. Aunque se han reportado casos de hantavirus, el organismo ha insistido en que el riesgo para la población general sigue siendo muy bajo. Robin May, científico jefe de la UKHSA, ha declarado que se están implementando medidas adecuadas en cada fase del proceso para asegurar la salud y el bienestar de los pasajeros británicos, subrayando que la situación se encuentra en evolución y se monitorea constantemente para prevenir un brote mayor.



