En un giro significativo dentro del sistema de salud militar, la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA) será dirigida por un alto oficial en actividad del Ejército Argentino, un hecho sin precedentes en la historia de esta institución. El teniente general Carlos Presti, actual ministro de Defensa, ha nombrado al general de brigada Pablo Plaza, quien se desempeña como director general de Salud del Ejército, como presidente de la OSFA. Esta decisión se enmarca en un contexto de reestructuración del sistema de salud castrense, buscando mejorar la eficiencia y la sostenibilidad financiera de la entidad que brinda cobertura médica a personal militar, retirados y sus familias.

La designación de Plaza responde a su amplia experiencia en el área de salud militar y su capacidad en la gestión logística, factores que se consideran esenciales para enfrentar los desafíos que presenta la OSFA. Este cambio en la dirección de la obra social es un intento por parte del gobierno de establecer un manejo más directo y activo de los servicios de salud por parte de un general en servicio, lo que contrasta con el intento previo con Sergio Maldonado, un general retirado cuya gestión no logró los resultados esperados y dejó el cargo a un mes de su inauguración.

La llegada del general Plaza a la presidencia de la OSFA se produce en un contexto donde la atención médica y la sostenibilidad financiera son cuestiones críticas para los afiliados y el personal militar. La gestión de Plaza será monitoreada de cerca tanto por los beneficiarios de la obra social como por los diferentes sectores del ámbito militar. Las expectativas son altas, dado que se espera que un oficial en actividad pueda aportar una perspectiva fresca y dinámica a la gestión, facilitando procesos internos y mejorando la planificación sanitaria.

Este cambio de liderazgo se alinea con la reestructuración más amplia del sistema de salud militar impulsada por el presidente Javier Milei, quien, en febrero de 2026, disolvió el anterior Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas (IOSFA) mediante el Decreto 88/2026. Sin embargo, este decreto no incluyó medidas financieras para sanear la situación económica de la entidad, lo que ha generado preocupación sobre la viabilidad de la nueva OSFA. La creación de esta nueva obra social apunta a brindar mayor certeza a las familias militares y a abordar problemas estructurales que han afectado la atención médica en el ámbito castrense.

La OSFA tiene a su cargo la administración de prestaciones de salud para miles de afiliados, desempeñando un rol fundamental dentro del sistema sanitario de las Fuerzas Armadas. Fuentes del entorno militar sugieren que la gestión de un oficial en ejercicio podría facilitar la implementación de mejoras en los servicios de salud, así como una respuesta más ágil y efectiva a las necesidades de los beneficiarios. La expectativa es que Plaza pueda transformar la OSFA en una entidad más eficiente y centrada en la calidad del servicio.

Además, se prevé que el ministro Presti mantenga conversaciones con Alejandra Monteoliva, ministra de Seguridad, para abordar la significativa deuda histórica que Gendarmería y Prefectura mantienen con la obra social, la cual supera los $130 mil millones. Esta situación se origina en una incorrecta liquidación de los aportes individuales de los afiliados, así como en las contribuciones patronales, según lo señalado por el coronel (R) Ariel Guzmán, quien administró la ex IOSFA. La resolución de este tema es crucial para garantizar la sostenibilidad de la OSFA en el futuro y mejorar la atención de salud que reciben los miembros de las Fuerzas Armadas y sus familias.