La situación de salud pública generada a bordo del crucero MV Hondius, que se encuentra anclado en Cabo Verde, ha llevado al Gobierno de Países Bajos a tomar medidas decisivas. Este martes, las autoridades del país europeo confirmaron la evacuación de tres pasajeros que han sido diagnosticados con hantavirus, una enfermedad que se transmite principalmente a través de roedores. La decisión se da en un contexto de incertidumbre respecto al destino del resto de los ocupantes del barco, que cuenta con un total de 147 personas a bordo.
En un comunicado emitido por el Ministerio de Exteriores neerlandés y la empresa Oceanwide Expeditions, operadora del crucero, se detalló que entre los evacuados se encuentra un ciudadano neerlandés. Estos tres individuos serán trasladados a su país de origen para recibir la atención médica necesaria, mientras las autoridades de salud evalúan la situación en el buque. La Organización Mundial de la Salud (OMS) está realizando un seguimiento de los casos y ha enviado un equipo de epidemiólogos para evaluar el estado de salud de los pasajeros afectados.
El brote de hantavirus ha sido confirmado en siete personas hasta el momento, con lamentables consecuencias: tres fallecimientos y un paciente en estado crítico en Sudáfrica. Este virus, que se transmite principalmente por contacto con roedores o sus excrementos, ha generado preocupación en el ámbito sanitario, lo que ha llevado a las autoridades españolas a expresar su reticencia ante la posibilidad de que el crucero realice una escala en las Islas Canarias, en medio de la crisis sanitaria.
Desde el Ministerio de Sanidad español se ha afirmado que no hay justificación clínica para que el barco haga una parada en Canarias, a menos que se presenten nuevos casos sintomáticos durante el trayecto. La postura del Gobierno español es clara: cualquier atención que requieran los pasajeros enfermos debe llevarse a cabo en Cabo Verde, donde se encuentra el buque, para minimizar el riesgo de contagios adicionales en territorio español.
El presidente del Gobierno regional de Canarias, Fernando Clavijo, respaldó esta postura al manifestar que la atención a los pasajeros debe realizarse en el lugar donde están, evitando que el barco se desplace sin necesidad a las Islas Canarias. De este modo, se pretende garantizar un manejo adecuado de la situación sanitaria, evitando riesgos que podrían derivarse de nuevos contagios si se permite el desembarco de las personas afectadas en un territorio con un sistema de salud que podría ser sobrecargado.
El epidemiólogo Amós García Rojas ha enfatizado la importancia de actuar con base en criterios científicos y humanitarios, sugiriendo que se debe ofrecer atención médica a quienes la necesiten. Según García Rojas, la variante de hantavirus que podría estar afectando a estos pasajeros es la americana, que se transmite principalmente a través de contacto directo con los fluidos de roedores. La situación es delicada y se requiere un monitoreo constante para evitar que el brote se propague a otras regiones, lo que pone de manifiesto la necesidad de un enfoque coordinado entre las naciones involucradas para manejar de manera efectiva este brote de hantavirus.



