La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha señalado que el envejecimiento de la población constituye uno de los retos más significativos a nivel mundial en el siglo XXI. Actualmente, la esperanza de vida a nivel global supera los 73 años y se estima que para el año 2050, más de 2.100 millones de personas tendrán más de 60 años.

En este contexto, las enfermedades neurodegenerativas, que ya impactan a 57 millones de personas en todo el mundo, podrían multiplicarse cada 20 años, según las proyecciones de la OMS. Un equipo internacional de investigadores, liderado por el Instituto Salk, reconocido por su enfoque en neurobiología, ha dado a conocer el primer atlas epigenético unicelular dedicado al envejecimiento del cerebro.

Este estudio, publicado en la revista Cell y realizado con modelos animales, ha permitido desarrollar una herramienta que ofrece una visión sin precedentes sobre cómo el envejecimiento activa segmentos de ADN que antes estaban inactivos en las células cerebrales. Este avance facilitará la identificación de las partes y tipos de células que envejecen más rápidamente, lo que podría ser crucial para detectar el deterioro cerebral en etapas más tempranas y para la creación de tratamientos específicos que ayuden a prevenir o retrasar enfermedades como el Alzheimer.