Este miércoles 20 de mayo, diversas organizaciones sociales, sindicatos, profesionales de la salud y pacientes se congregarán en una Marcha Federal en defensa de la salud pública. Esta movilización, que tiene como objetivo principal protestar contra los recortes presupuestarios implementados por el Gobierno nacional, se llevará a cabo a partir de las 13 horas frente al Ministerio de Salud de la Nación, ubicado en la Ciudad de Buenos Aires.
La marcha busca poner de relieve el impacto que los ajustes económicos están teniendo sobre hospitales, centros de atención primaria, programas de acceso a medicamentos y campañas de vacunación. Desde los grupos organizadores se advierte que la crisis del sistema de salud afecta de manera desproporcionada a aquellos que dependen exclusivamente de la atención pública para realizar controles médicos, acceder a tratamientos y obtener la medicación necesaria.
Los reclamos que se escucharán en la movilización son contundentes y abarcan diversas problemáticas. Se denuncia el desfinanciamiento de programas fundamentales para la salud pública, las dificultades en la provisión de medicamentos esenciales, las demoras en la entrega de vacunas del Calendario Nacional de Vacunación y el abandono de políticas relacionadas con la salud mental. En un contexto donde la demanda de atención médica está en aumento, estos recortes representan un verdadero retroceso en el acceso a la salud.
Uno de los puntos más críticos que se abordará durante la marcha es la situación del programa Remediar, que aseguraba la distribución gratuita de medicamentos esenciales a través de diferentes centros de salud. Los organizadores sostienen que la interrupción o debilitamiento de este programa impacta directamente en millones de personas que no pueden costear estos tratamientos fuera del sistema público. Manuel Fonseca, representante del Foro por el Derecho a la Salud, expresó: "Estamos viendo cómo el ajuste comienza a notarse en cada hospital, en cada centro de salud y en cada paciente que se ve imposibilitado de acceder a su tratamiento".
La preocupación de los organizadores se extiende a la falta de vacunas y a las demoras en su distribución, así como a los problemas de funcionamiento que atraviesan hospitales y centros de atención primaria. Según Fonseca, el ajuste no solo afecta las partidas presupuestarias, sino que repercute de manera negativa en la atención cotidiana que reciben los pacientes. Esta situación se vuelve especialmente crítica para los sectores más vulnerables, quienes dependen en su totalidad de los servicios públicos de salud.
La movilización, que se presenta como una convocatoria abierta a todos los ciudadanos, contará con la participación de distintas organizaciones sociales, sindicatos, profesionales de la salud, estudiantes y agrupaciones de pacientes. Desde el Foro por el Derecho a la Salud se enfatiza que el acceso a la salud no puede ser considerado una mercancía. En este sentido, se hace un llamado a la creación de espacios de organización en todo el país para defender el derecho a la atención médica, a la medicación y a los tratamientos necesarios.
Aunque el epicentro de la protesta será el Ministerio de Salud nacional, se prevé que el reclamo se haga sentir en varias provincias del país. Los organizadores buscan establecer una agenda federal en respuesta a lo que consideran un proceso de desfinanciamiento de la salud pública que afecta a la población más vulnerable. En un momento crítico para el sistema de salud, la Marcha Federal se erige como una voz colectiva en defensa de derechos fundamentales como el acceso a la salud y la atención médica adecuada.



