La ministra de Sanidad, Mónica García, expresó este miércoles su preocupación por que la investigación anunciada por la Comunidad de Madrid sobre una supuesta alteración de las listas de espera del Hospital Universitario Ramón y Cajal termine enfocándose en el médico que denunció la situación, en lugar de esclarecer los hechos señalados.
La consejera madrileña de Sanidad, Fátima Matute, había anunciado el martes la apertura de diligencias de información interna para revisar nuevamente el caso. En ese contexto, García sostuvo que desde hace tiempo denuncia prácticas que, según su interpretación, implican una “ingeniería estadística” destinada a presentar ante el Ministerio de Sanidad datos que permitan mostrar a Madrid como la comunidad con mejores resultados.
La ministra afirmó que quienes viven en Madrid conocen el problema de las listas de espera y vinculó esa situación con las derivaciones a la sanidad privada. Calificó de “fraude” el supuesto maquillaje de los registros y señaló que el Ministerio trabaja desde hace meses en una reforma del real decreto sobre listas de espera, con el objetivo de reforzar la transparencia y la trazabilidad. También criticó al Partido Popular por poner, según dijo, “todas las trabas” y “excusas posibles” a esa modificación.



