En un esfuerzo por mejorar la atención médica y las políticas de salud pública, especialistas y autoridades en México han manifestado la urgencia de fortalecer el registro de cáncer en el país. Durante un reciente conversatorio titulado 'Registro de cáncer en México: fortaleciendo la evidencia para la toma de decisiones en salud', se discutieron las deficiencias actuales en la recolección de información sobre esta enfermedad y su impacto en la efectividad de las estrategias de prevención, diagnóstico y tratamiento. La falta de datos consolidada sobre el cáncer ha sido identificada como un obstáculo importante para la planificación de políticas de salud adecuadas.
La directora del Centro Institucional de Capacitación y Registro de Cáncer del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Yelda Leal Herrera, enfatizó que el registro de cáncer basado en la población es fundamental para entender la carga de esta enfermedad en México. A su juicio, es la única manera de obtener un panorama claro que permita orientar las decisiones en el ámbito de la salud pública. Leal Herrera también destacó que el avance en la creación de este registro ha sido gradual y ha basado su desarrollo en experiencias locales que han probado su eficacia.
Uno de los ejemplos más significativos de este esfuerzo se encuentra en Mérida, donde los primeros intentos de establecer un registro de cáncer de base poblacional produjeron resultados alentadores. Gracias a estos resultados, se logró la modificación de la Ley General de Salud, lo que permitió un enfoque más integral y sistemático para el registro de casos de cáncer en el país. Este tipo de iniciativas son cruciales para desafiar el estigma que rodea a esta enfermedad y fomentar una mayor inversión en investigación y tratamiento.
En años recientes, se ha trabajado en la expansión del modelo de registro hacia diversas regiones de México, abriendo nuevos nodos de recolección de datos en ciudades del norte, centro y sur del país. La construcción de una red nacional es vista como una prioridad para asegurar que la información recopilada sea representativa y útil para la toma de decisiones en salud pública. Esta red de registros permitirá, no solo contar con datos más precisos, sino también establecer un enfoque más coordinado entre las distintas instituciones de salud.
Sin embargo, a pesar de estos avances, los especialistas han señalado que existen desafíos persistentes. Entre ellos se destacan el subregistro de casos, la fragmentación de la información y la falta de integración entre las diferentes instituciones de salud. Christian Arturo Zaragoza Jiménez, director general de Información en Salud del Gobierno de México, subrayó que no solo es relevante conocer la cantidad de casos de cáncer, sino también entender en qué etapa se diagnostican los pacientes, lo cual es vital para determinar el tratamiento más adecuado.
La importancia de contar con un registro de cáncer sólido no se limita a la mera recopilación de datos. Durante el conversatorio, se enfatizó que esta información es clave para guiar políticas públicas más efectivas. Marta Margarita Zapata Tarres, investigadora en salud de la Secretaría de Salud, hizo hincapié en que sin datos confiables, las decisiones en salud pública no pueden ser adecuadas. Por su parte, Anel Arellano Tejeda, directora del Modelo de Atención Universal de Cáncer de Mama, destacó la necesidad de traducir estos datos en acciones concretas que mejoren la prevención y la atención de los pacientes.
El cáncer se presenta como uno de los mayores retos en el ámbito de la salud pública en México. Por ello, avanzar hacia un sistema de información más robusto es fundamental para optimizar los resultados en atención y supervivencia de los pacientes. La construcción de un registro de cáncer eficiente no solo promete mejorar la calidad de vida de quienes padecen la enfermedad, sino también contribuir al fortalecimiento del sistema de salud en su conjunto.



