En una reciente conversación en el podcast 'Mejor hablar', conducido por los psicólogos Ornella Benedetti y Santiago Silberman, la comediante Malena Guinzburg compartió sus vivencias sobre la salud mental, reflexionando sobre su infancia y su carrera en el mundo del humor. Durante la charla, Malena recordó un episodio significativo de su adolescencia, cuando fue medicada con antidepresivos a los 15 años. Este momento marcó un hito en su vida, no solo por los efectos de la medicación, sino también por la reacción de su padre, el reconocido humorista Jorge Guinzburg, quien le ofreció una perspectiva insólita sobre la situación.
Malena relató que en su adolescencia, lidiar con la depresión era un tema tabú y la estigmatización estaba a la orden del día. “Me dieron antidepresivos a los 15 años y en ese momento era como ‘está loca’”, confesó. Esta frase refleja la percepción que existía en la década de los noventa sobre los problemas de salud mental, donde las etiquetas y los prejuicios eran comunes. En una conversación con su padre, Malena expresó que le resultaba más angustiante tener que depender de un medicamento que los efectos de la depresión misma. La respuesta de Jorge, a su estilo característico, fue contundente: “Mira, a mí no se me para la pij... y hay Viagra. ¿Yo me deprimo porque tengo que tomar Viagra o agradezco que hay Viagra?”, comentó Malena, provocando risas en el público.
A lo largo de la conversación, la comediante enfatizó el poder del humor como herramienta para sobrellevar los momentos difíciles. “Te salva de todo”, expresó. Malena hizo hincapié en que, a pesar de haber atravesado episodios complejos, siempre encontró la manera de reírse de sí misma y de sus circunstancias. “Hay algo del humor que permite reírse de uno mismo, incluso en las peores situaciones, que resulta curativo”, subrayó. Este enfoque, según ella, le permitió desdramatizar la tristeza y encontrar un camino hacia la sanación.
La percepción de la risa en la vida de los demás también fue un tema que Malena abordó. En su reflexión, destacó el impacto que tuvo la pandemia en la forma en que las personas valoran la risa. “Postpandemia, se siente un agradecimiento visceral por poder hacer reír a la gente. Muchos me dicen: ‘Hace meses que no me reía’”, compartió. Esta conexión emocional con su público resalta la importancia del humor en tiempos de crisis y la necesidad de encontrar momentos de alegría en medio de la adversidad.
Malena también compartió detalles sobre su entorno familiar y su relación con la salud mental. Proveniente de una familia con una fuerte influencia psicoanalítica, la comediante reveló que ha estado en terapia desde joven, aunque actualmente siente que debería retomar las sesiones. “Me da mucha fiaca”, admitió, reflejando una lucha común entre la necesidad de cuidar la salud mental y las dificultades de hacerlo.
Finalmente, en un momento de introspección, Malena habló sobre su infancia y cómo sus experiencias personales alimentaron su trabajo creativo. Su podcast 'Correo no deseado' y su unipersonal 'Querido diario' son ejemplos de cómo ha transformado sus vivencias en arte. “Me da mucha ternura recordar esos momentos. Aunque sufría, agradezco que me hicieron quien soy hoy”, concluyó, dejando una reflexión sobre la importancia de aceptar el dolor y la tristeza como partes fundamentales del proceso de crecimiento personal.


