Un reciente estudio revela que aquellos que se consideran madrugadores y que mantienen un estilo de vida activo tienen una menor probabilidad de desarrollar esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad neurodegenerativa también conocida como enfermedad de Lou Gehrig.

Según los hallazgos, las personas que se levantan temprano tienen un 20% menos de riesgo de contraer esta enfermedad en comparación con los noctámbulos. Además, la investigación indica que un nivel de actividad física elevado está asociado con una reducción del 26% en el riesgo de ELA. Estos resultados serán presentados en una próxima conferencia de la Academia Americana de Neurología.

El estudio, que realizó un seguimiento a más de 502.000 individuos con una edad promedio de 57 años durante un período de 14 años, encontró que 675 participantes desarrollaron ELA. Los análisis revelaron que las personas que dormían entre seis y ocho horas cada noche también presentaban un menor riesgo en comparación con aquellos que dormían menos o más horas. Los investigadores sugieren que adoptar hábitos saludables podría ser una estrategia efectiva para disminuir el riesgo de esta enfermedad.