Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), anunció que se podrían disminuir los costos de las pruebas para la detección de tuberculosis en un 50% o más gracias a un nuevo plan implementado por el organismo. Este enfoque se centra en el uso de hisopados linguales y la agrupación de muestras, buscando agilizar el diagnóstico de la enfermedad.

En el marco de la conmemoración del Día Mundial de la Tuberculosis, que se celebrará el próximo 24 de marzo, Adhanom Ghebreyesus subrayó la importancia de esta estrategia, que también promueve la realización de pruebas moleculares en puntos de atención cercanos. Resaltó que la tuberculosis sigue siendo un gran desafío global, aunque se han logrado avances significativos desde el año 2000, tiempo en el que se estima que unos 83 millones de vidas han sido salvadas.

Sin embargo, el director de la OMS advirtió que más de 3.300 personas fallecen diariamente a causa de esta enfermedad, y que hay un gran número de individuos que no son diagnosticados ni reciben tratamiento. A pesar de que los nuevos tests diagnósticos están ayudando a reducir esta brecha, el despliegue ha sido lento en muchos países, principalmente por los altos costos asociados. La nueva iniciativa busca ofrecer más opciones a los países para descentralizar servicios y mejorar el acceso a estas pruebas vitales.