La manera en que un perro anciano camina puede ser un indicativo temprano de demencia canina, según un reciente estudio realizado por un equipo de investigadores y publicado en la revista Frontiers in Veterinary Science. Este hallazgo sugiere que la longitud de la zancada de las patas delanteras en los perros no solo disminuye con la edad, sino que también se ve afectada por el deterioro cognitivo asociado con la demencia. La Dra. Natasha Olby, quien lidera la investigación y es profesora de neurología veterinaria y neurocirugía en la Universidad Estatal de Carolina del Norte en Raleigh, afirmó que la disminución de la longitud de la zancada se relaciona de manera más significativa con el deterioro cognitivo que con el envejecimiento por sí mismo.
Este estudio ofrece un paralelismo interesante con el comportamiento humano, donde las personas mayores también tienden a caminar de forma más lenta y con pasos más cortos y desiguales antes de mostrar síntomas claros de problemas de memoria. Los investigadores se centraron en 88 perros mayores que habían sido reclutados para un estudio sobre el envejecimiento cerebral en caninos. Estos perros, que alcanzaron aproximadamente el 75% de su esperanza de vida según su tamaño y raza, tienen una edad promedio de alrededor de 13 años, lo que los coloca en un rango crítico para la aparición de problemas cognitivos.
Para llevar a cabo su investigación, el equipo evaluó a los perros mediante una serie de pruebas físicas y neurológicas, además de que sus dueños completaron cuestionarios que evalúan la salud cerebral de los animales utilizando la Escala de Demencia Canina (CADES). Durante las pruebas, se registró la velocidad y la longitud de las zancadas mientras los perros caminaban a su propio ritmo por un pasillo de 16 pies, con la correa suelta, permitiendo así un análisis más natural de su comportamiento. Los resultados fueron reveladores: se observó que la longitud relativa de las zancadas de las patas delanteras tendía a disminuir a medida que avanzaban las visitas de seguimiento, y esto se correlacionó con un empeoramiento en las puntuaciones de demencia de los perros.
Un incremento de 10 puntos en la puntuación CADES se tradujo, en promedio, en una reducción de aproximadamente el 1% en la longitud de la zancada de las patas delanteras. Sin embargo, los investigadores notaron que la longitud de las zancadas de las patas traseras no mostró cambios significativos a lo largo del tiempo. Este hallazgo sugiere que el deterioro cognitivo afecta de manera diferente a las distintas extremidades de los perros, lo cual resulta fascinante y plantea nuevas preguntas sobre la relación entre la salud cognitiva y el movimiento físico en los animales.
La Dra. Olby también destacó el papel crucial de las patas delanteras en la locomoción canina. A diferencia de las patas traseras, que son esenciales para el avance, las patas delanteras son fundamentales para cambiar de dirección y para iniciar el frenado. Este hecho sugiere que el cerebro canino integra información sensorial de manera compleja, y la pérdida de esta integración puede tener un impacto más notable en el movimiento de las patas delanteras. Además, los investigadores encontraron que la longitud de la zancada de las patas delanteras también se reducía cuando las puntuaciones de dolor aumentaban, lo que indica que el bienestar físico de los perros también juega un papel en su movilidad.
Por lo tanto, si los dueños de mascotas observan que la zancada de las patas delanteras de sus perros se está acortando, se recomienda que consulten con un veterinario. La detección temprana de problemas cognitivos o físicos puede ser crucial para el bienestar general de los animales, permitiendo implementar tratamientos o ajustes en el cuidado que podrían mejorar su calidad de vida. Este estudio no solo arroja luz sobre la conexión entre el comportamiento de los perros y su salud cerebral, sino que también subraya la importancia de la observación cuidadosa por parte de los dueños para detectar cambios que puedan ser significativos en la salud de sus amigos peludos.



