En un momento crítico para la estabilidad de Bolivia, los cancilleres del Mercosur expresaron su apoyo al presidente Rodrigo Paz y condenaron las manifestaciones que han derivado en bloqueos de rutas y actos de violencia en el país andino. La declaración se realizó en el marco de la reunión del Consejo del Mercado Común, presidida por el canciller paraguayo Rubén Ramírez, quien enfatizó la necesidad de preservar la institucionalidad democrática en la región. Este pronunciamiento llega justo antes de la 68.ª Cumbre de Jefes de Estado del bloque, programada para este martes en Asunción, lo que añade un peso significativo a la situación en Bolivia.

Durante la apertura de la reunión, Ramírez destacó que la situación de violencia y los bloqueos de rutas son inaceptables, ya que están afectando gravemente la vida cotidiana de los ciudadanos bolivianos y poniendo en jaque el orden constitucional del país. En sus declaraciones, el canciller paraguayo hizo un llamado a la unión de los países miembros del Mercosur para defender los principios que fundamentan el bloque, subrayando que la estabilidad democrática y la vigencia del orden constitucional en cada nación son intereses comunes esenciales para el Mercosur.

La crisis en Bolivia se ha intensificado en las últimas siete semanas, con protestas que han ocasionado una aguda escasez de alimentos, combustibles y medicamentos en varias ciudades. Los reclamos, que incluyen la exigencia de renuncia del presidente Paz, son impulsados por sindicatos, organizaciones indígenas y grupos cocaleros que se oponen a las políticas del gobierno en medio de una crisis económica que se considera la más severa en cuatro décadas. Esta situación ha generado un clima de tensión que preocupa no solo a los bolivianos, sino también a la comunidad internacional.

La reunión de cancilleres se considera un paso previo a la cumbre presidencial, que se llevará a cabo en el Centro de Convenciones de la Conmebol, en las afueras de Asunción. Durante este encuentro, los líderes del Mercosur iniciarán negociaciones para establecer un acuerdo de asociación económica con Japón, un movimiento que el bloque considera fundamental para diversificar y ampliar su agenda comercial. Este acuerdo se perfila como un tratado de libre comercio que podría beneficiar a todos los países involucrados.

El inicio de las negociaciones con Japón se produce tras reuniones realizadas en enero y marzo de este año, donde se discutieron áreas de interés mutuo entre los países miembros del Mercosur—Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia—y representantes japoneses. Esta apertura formal busca fortalecer los lazos comerciales y permitir un intercambio más fluido entre las naciones, contribuyendo así al crecimiento económico de la región.

El encuentro también marcará un hito importante, ya que se producirá el traspaso de la presidencia pro tempore del Mercosur de Paraguay a Uruguay, lo que podría traer nuevos enfoques y estrategias para abordar los desafíos del bloque. En la cumbre, se espera la presencia de varios líderes regionales, quienes tendrán la oportunidad de discutir no solo el acuerdo con Japón, sino también la situación crítica en Bolivia y otros temas de interés común que afectan la dinámica del Mercosur.