La manteca de maní, un alimento común en desayunos y meriendas, está emergiendo como un recurso valioso para ayudar a los adultos mayores a mantener su independencia física. Con el paso del tiempo, la preservación de la fuerza funcional y la prevención de la pérdida de movilidad se convierten en desafíos cruciales para una gran parte de la población de la tercera edad. Recientes investigaciones apuntan a que la inclusión de este producto en la dieta diaria podría tener un impacto positivo en la capacidad de los mayores para llevar a cabo actividades diarias esenciales, lo que resulta fundamental para proteger su autonomía y calidad de vida.
Un estudio reciente ha establecido una correlación entre el consumo diario de manteca de maní y mejoras significativas en la fuerza funcional de las piernas en adultos mayores. Según los hallazgos, aquellos que integraron este alimento en su alimentación lograron completar pruebas físicas que miden la autonomía en la vejez de manera más eficiente. Este tipo de investigaciones son de gran relevancia, ya que el fortalecimiento de la fuerza en las extremidades inferiores es crucial para la prevención de caídas y para mantener la independencia.
La investigación, que fue publicada en la revista Journal of Cachexia, Sarcopenia and Muscle y posteriormente analizada en Prevention, incluyó a 120 adultos mayores que, durante un periodo de seis meses, consumieron tres cucharadas diarias de manteca de maní. Los resultados fueron reveladores: los participantes que incorporaron la manteca lograron finalizar las pruebas de funcionalidad 1,23 segundos más rápido que aquellos que no modificaron su dieta. Este avance se produjo sin un aumento en el peso corporal, a pesar de que la ingesta diaria de manteca de maní equivalía a aproximadamente 250 calorías.
El estudio también reveló que el consumo regular de manteca de maní mejoró la velocidad para realizar actividades como levantarse y sentarse, aunque no se observó un incremento significativo en el volumen muscular ni en la fuerza general. Es importante señalar que los participantes, que residían solos y presentaban un riesgo de caídas, experimentaron mejoras en su capacidad funcional y velocidad, así como un aumento en la calidad nutricional de sus dietas, todo esto sin un incremento en el peso corporal a pesar del mayor aporte calórico.
La nutricionista Jessica Cording, consultada sobre el tema, enfatizó que la manteca de maní es una fuente importante de proteínas, grasas saludables y fibra, lo que contribuye al aumento de la ingesta proteica, un factor clave para los adultos mayores. Por su parte, Sandra Zhang, del Centro Médico Tufts, destacó que este alimento es rico en grasas insaturadas, magnesio, potasio y vitamina E, nutrientes que son esenciales para el correcto funcionamiento muscular y la salud en general.
El valor de la manteca de maní también radica en su densidad calórica y en la calidad de las grasas que aporta, como explicó Michael Ormsbee, director del Instituto de Ciencias del Deporte de la Universidad Estatal de Florida. Este experto argumentó que el aumento de energía podría resultar beneficioso para los adultos mayores con una ingesta calórica baja. Además, Carissa Mondelli, dietista del Hospital Phelps de Northwell, consideró que la manteca de maní es una opción adecuada para aquellos que enfrentan dificultades para consumir suficientes calorías en su dieta diaria. Finalmente, Christen Cooper, profesora asociada en la Universidad Pace, resaltó que estos hallazgos evidencian el potencial de consumir alimentos vegetales ricos y variados.



