Un mensaje alentador se desprende de las recientes afirmaciones de Pere Estupinyà, un reconocido divulgador científico. En su nuevo libro titulado "¿Qué quieres ser de mayor? Cómo convertir la madurez en la mejor etapa de tu vida", revela que una de cada dos personas que hoy tienen 60 años tiene la posibilidad de vivir hasta los 90 años o incluso más. Este dato no solo resalta la evolución en la esperanza de vida, sino que también plantea un desafío: ¿cómo podemos transformar esta nueva etapa en la mejor de nuestras vidas?

Estupinyà, que se encuentra en la frontera de la generación silver a sus 51 años, destaca que la revolución biológica, médica y cultural que estamos experimentando no se trata únicamente de vivir más años, sino de vivirlos de manera diferente. "La vida no solo se extiende, sino que se enriquece", afirma en una entrevista reciente con Televisión Española (TVE). El autor sostiene que, a pesar de las dificultades y los inevitables problemas de salud que pueden surgir, hay un periodo vital significativo entre los 60 y 85 años que puede ser muy gratificante, siempre y cuando se mantenga un buen estado de salud.

El enfoque de Estupinyà es claro: si aprendemos a prepararnos y a adoptar ciertos hábitos que promueven la longevidad, es posible que esta fase de la vida se convierta en una de las más satisfactorias. Parte de su mensaje se centra en la importancia de adoptar un enfoque proactivo hacia la salud, la mentalidad y el bienestar. "Con los cambios adecuados, uno puede disfrutar de una calidad de vida excepcional en los años dorados", afirma el autor.

El divulgador, que cuenta con una sólida formación en química y bioquímica, ha dedicado su carrera a hacer accesible el conocimiento científico al público general. Su trabajo incluye una participación destacada en el programa de periodismo científico del MIT y en los Institutos Nacionales de Salud de EE.UU. Además, ha sido editor en el programa Redes de TVE, donde ha sabido combinar su pasión por la ciencia con un enfoque atractivo y comprensible para la audiencia.

Pese a los avances en la calidad de vida, Estupinyà reconoce que existe un desfase cultural respecto a la percepción de la edad. "A menudo, cuando nos comparamos con las imágenes de personas de nuestra misma edad en el pasado, notamos una gran diferencia", explica. Sin embargo, esta nueva visión sobre la madurez todavía no se ha asimilado completamente en la sociedad. "Podemos ver a nuestros padres y abuelos, y notamos que nos encontramos en un estado físico y mental mucho mejor", añade, destacando la necesidad de un cambio de mentalidad.

Un aspecto crucial que Estupinyà menciona es el autoedadismo, un fenómeno que puede limitar el disfrute de esta nueva etapa. Este tipo de edadismo se manifiesta cuando las personas se autocensuran, dejando de lado actividades que les gustaría realizar por temor a ser consideradas "demasiado mayores". "El autoedadismo puede ser una trampa, ya que es algo que cada uno de nosotros puede modificar", afirma, sugiriendo que debemos liberarnos de las limitaciones autoimpuestas y adoptar una mentalidad más abierta hacia el envejecimiento.

En conclusión, la obra de Estupinyà no solo ofrece una perspectiva optimista sobre el futuro de la longevidad, sino que también invita a la reflexión sobre cómo podemos aprovechar al máximo cada etapa de nuestras vidas. Con una combinación de preparación, una mentalidad positiva y el rechazo al autoedadismo, es posible que los años dorados no sean solo un concepto, sino una realidad llena de oportunidades y satisfacciones.