La Dirección General de Salud Pública de la Consejería de Sanidad de Castilla y León confirmó dos casos de tuberculosis entre trabajadores de una explotación ubicada en la provincia de Segovia. Uno de los pacientes murió por complicaciones derivadas de su cuadro clínico, mientras que la otra persona permanece internada en un centro sanitario, donde recibe el tratamiento correspondiente.

Ante la detección de ambos casos, las autoridades activaron el protocolo de vigilancia epidemiológica para estudiar a los contactos de los pacientes. El relevamiento incluye tanto a las personas convivientes como a quienes mantuvieron vínculos estrechos con ellos en el ámbito laboral.

Hasta el momento, se realizaron pruebas a 88 personas de acuerdo con el protocolo vigente. Los análisis completados no permitieron identificar nuevos casos, aunque las autoridades deben finalizar el estudio para contar con resultados definitivos.

Pese a que los dos casos se produjeron en el mismo período y en una misma empresa, la situación no es considerada un brote porque no existía relación entre las personas afectadas. La colaboración de la empresa fue clave para identificar los contactos, pero no se sospecha que la infección tenga un origen laboral.

La tuberculosis se transmite principalmente de persona a persona por vía aérea. Las personas enfermas con lesiones activas pueden expulsar los bacilos al toser o estornudar, mientras que el contacto casual en espacios abiertos no constituye una vía de contagio. En España, se trata de una enfermedad de declaración obligatoria.