Las personas que dedican largas jornadas en oficinas suelen adoptar posturas inadecuadas, lo que con el tiempo puede resultar en una alteración de la curvatura natural de la espalda, comúnmente conocida como "joroba de oficina". Esta condición no solo afecta la estética, sino que también puede generar molestias constantes en quienes la padecen.
Para mitigar los efectos de esta problemática, es posible implementar cambios ergonómicos en el entorno laboral y realizar ejercicios específicos recomendados por profesionales de la salud. Anouska Shenn, especialista en ergonomía y fundadora de The Office Yoga Company, señala la importancia de mantener una postura adecuada y alternar las posiciones durante la jornada laboral. Entre sus consejos, sugiere alinear las orejas con los hombros y las caderas, así como utilizar sillas que brinden soporte lumbar, además de ajustar la altura del monitor para evitar encorvarse.
La joroba de oficina se desarrolla principalmente debido a la permanencia en posiciones encorvadas, lo que aumenta la presión sobre los músculos y ligamentos. A largo plazo, esta mala postura puede derivar en problemas más serios, como dolor lumbar crónico y compresión nerviosa. Para prevenir estos inconvenientes, la Cleveland Clinic recomienda realizar pausas activas, estiramientos y fortalecer la musculatura de la espalda. Ajustar el mobiliario y practicar ejercicios sencillos en el lugar de trabajo son pasos clave para mantener una postura saludable y evitar daños en la columna.



