La infección activa por el virus de la hepatitis C presenta una prevalencia aproximadamente cuatro veces mayor entre las personas con trastorno mental grave que en la población general, según un documento elaborado por la Asociación Española para el Estudio del Hígado (AEEH), la Sociedad Española de Psiquiatría y Salud Mental (SEPSM) y la Sociedad Española de Patología Dual (SEPD).
El informe, desarrollado con la colaboración de la compañía biofarmacéutica AbbVie, fue presentado con motivo del Día Mundial de la Hepatitis C, que se conmemora este jueves 1 de octubre. Bajo el título “Recomendaciones para la eliminación del virus de la hepatitis C en pacientes con patología psiquiátrica”, la guía plantea medidas destinadas a facilitar la detección de la infección, acelerar el diagnóstico y permitir el inicio temprano del tratamiento.
“La salud física forma parte inseparable de la atención a la salud mental”, afirmó la presidenta de la SEPSM, Marina Díaz Marsá. La especialista señaló que las personas con trastorno mental grave tienen un riesgo más alto de convivir con una infección por hepatitis C y que, además, pueden enfrentar obstáculos para acceder a las pruebas y al tratamiento. Por ese motivo, sostuvo que es necesario incorporar el cribado a la atención habitual y acompañar a los pacientes durante todo el proceso.
“Detectar la infección a tiempo y facilitar su tratamiento es también una forma de reducir las desigualdades en salud”, remarcó Díaz Marsá. En esa línea, el documento reúne recomendaciones orientadas a mejorar la identificación de los casos y a favorecer el acceso oportuno a la atención médica de las personas con patología psiquiátrica.



