Elegir qué cenar puede parecer una cuestión trivial, pero puede ofrecer valiosos insights sobre el funcionamiento del cerebro humano. Un reciente estudio llevado a cabo por investigadores de King’s College London analizó el comportamiento de dos mil individuos a través de un videojuego en línea. Los hallazgos sugieren que quienes presentan rasgos compulsivos tienden a evitar la planificación a largo plazo, prefiriendo la repetición de hábitos automáticos en contextos de incertidumbre.
El trabajo, publicado en la revista Biological Psychiatry: Cognitive Neuroscience and Neuroimaging, destaca que la falta de certezas sobre los resultados de nuestras acciones conlleva una preferencia por lo familiar en lugar de explorar nuevas alternativas. Tradicionalmente, los rasgos compulsivos se asocian a trastornos como el obsesivo-compulsivo, adicciones y problemas alimentarios. Sin embargo, los investigadores enfatizan que estas conductas pueden manifestarse en un espectro amplio, afectando a personas de diversas edades y situaciones.
Durante el experimento, los participantes debieron disparar a alienígenas eligiendo entre dos recipientes con bolas de colores, enfrentándose a situaciones que requerían la identificación de patrones y la anticipación de sorpresas. Según Sirichat Sookud, primer autor del estudio, las personas con rasgos compulsivos tienden a depender de hábitos no por falta de capacidad para planificar, sino por una menor certidumbre respecto a cómo se desarrollarán sus decisiones. En este sentido, el Dr. Toby Wise, investigador principal, ilustró que las elecciones cotidianas reflejan una lucha entre la rutina y la previsión, donde la opción más rápida a menudo prevalece, evidenciando una estrategia basada en hábitos frente a una guiada por la anticipación de resultados.



