Desde su llegada a Estados Unidos en 2014, Yulenny García, originaria de la República Dominicana, ha encontrado su camino en el competitivo mundo de la belleza. A los 21 años, García se estableció en Nueva York con el firme propósito de dedicarse a su pasión por las uñas. En una reciente entrevista, compartió que, al llegar al país, se dio cuenta de que el sector de la belleza ofrecía un vasto mercado lleno de oportunidades, lo que la llevó a emprender su camino profesional.
Dos años después de su llegada, Yulenny completó un programa de cosmetología y comenzó a trabajar en un salón. Su dedicación y talento pronto la llevaron a abrir su propio local, Muñeca Nails, en el Bronx en 2018. Este primer salón representó no solo un logro personal, sino también un paso significativo hacia la independencia y el empoderamiento en una industria dominada por la competencia. En 2020, inauguró su segundo salón, que también abarca servicios de peluquería y maquillaje. Aunque la pandemia de COVID-19 interrumpió sus planes de una gran celebración para la apertura, García se mantuvo firme y sus negocios continuaron operando, gracias al apoyo incondicional de sus clientas.
Las clientas de García, entre las que se encuentra Ana Santana, una trabajadora de la salud, resaltan la calidad de su trabajo y el ambiente acogedor que logra crear en su salón. Santana, quien visitó a García en un jueves de febrero, comentó que la técnica en las uñas de la manicurista es excepcional y que su personalidad divertida hace que cada cita sea especial. En su salón, donde las risas y la camaradería son moneda corriente, las clientas no solo reciben un servicio de belleza, sino también un espacio donde se sienten valoradas y cómodas.
Uno de los clientes más destacados de García es el reconocido diseñador de moda Marc Jacobs, quien ha sido objeto de un nuevo documental dirigido por Sofia Coppola. La relación profesional entre García y Jacobs comenzó hace dos años, cuando él buscó sus servicios para crear impresionantes manicuras para desfiles de moda y eventos de alta gama, como la emblemática Gala del Met. Este reconocimiento en el mundo de la moda ha atraído la atención de importantes publicaciones, tanto en inglés como en español, consolidando aún más la reputación de García en el sector.
En una charla telefónica, Jacobs describió a García como una persona "explosiva", remarcando la conexión que establecieron a pesar de las barreras lingüísticas. Ambos encontraron la forma de comunicarse y rápidamente forjaron un vínculo basado en el respeto mutuo y la admiración. García recordó que, aunque no hablaba mucho inglés y Jacobs no dominaba el español, lograron entenderse perfectamente, lo que habla de la fuerza de su relación profesional.
García también compartió su impresión sobre la colección de productos que posee Jacobs para las uñas, describiéndola como "una locura". A menudo bromea diciendo que él tiene más utensilios que ella en su salón, lo que refleja no solo su pasión compartida por el arte de las uñas, sino también la intimidad y la confianza que han construido a lo largo del tiempo. La historia de Yulenny García es un testimonio del poder del trabajo arduo, la perseverancia y la capacidad de encontrar oportunidades en los lugares más inesperados, inspirando a otros a seguir sus sueños en un país donde las posibilidades son infinitas.
Hoy, con 33 años, Yulenny continúa innovando en el mundo de la manicura, siempre dispuesta a desafiar los límites de su creatividad y a brindar un servicio excepcional a sus clientas, quienes la ven no solo como una profesional, sino también como una amiga. Su viaje es un relato de éxito en el corazón de Nueva York, un lugar donde los sueños pueden hacerse realidad con esfuerzo y dedicación.



