Un reciente estudio de la Asociación Americana del Corazón ha destacado un factor de riesgo muchas veces ignorado en la prevención de enfermedades cardíacas: la salud bucal, específicamente la enfermedad periodontal. Esta patología, que se caracteriza por la inflamación crónica de las encías, está vinculada a un aumento significativo del riesgo cardiovascular, lo que subraya la importancia de implementar medidas preventivas que incluyan el cuidado dental.
La enfermedad periodontal afecta a más del 40% de los adultos mayores de 30 años y puede elevar considerablemente la probabilidad de sufrir eventos cardiovasculares. Las recomendaciones para mitigar este riesgo incluyen mantener una higiene bucal adecuada, realizar visitas periódicas al dentista y adoptar hábitos de vida saludables, dado que la salud oral está directamente relacionada con una menor incidencia de problemas cardíacos.
El doctor Andrew H. Tran, cardiólogo y director del programa de cardiología preventiva en Nationwide Children’s Hospital, enfatiza la interconexión entre la salud bucal y la salud del corazón. Además, el avance de la enfermedad periodontal, que puede comenzar como gingivitis y evolucionar a periodontitis, permite que las bacterias ingresen al torrente sanguíneo, lo que puede causar inflamación sistémica y favorecer la formación de placa en las arterias. Aunque no se han encontrado pruebas concluyentes de una relación causal directa, los especialistas advierten sobre la necesidad de cuidar la salud dental como parte integral de la prevención cardiovascular.



