El exministro de Planificación Federal, Julio De Vido, se encuentra internado en estado crítico luego de sufrir un problema cardíaco el pasado 1 de abril. Su ingreso de urgencia al hospital se produjo tras la detección de una arritmia por parte del personal médico del Servicio Penitenciario Federal, quienes lo atendieron en la cárcel de Ezeiza, donde cumple prisión tras su condena por su responsabilidad en la tragedia de Once.
Según información proporcionada por allegados al exfuncionario del kirchnerismo, el miércoles se le diagnosticó una fibrilación auricular, lo que llevó a su traslado a un centro médico especializado en la Ciudad de Buenos Aires. Desde el jueves, De Vido está bajo estricta observación en cuidados intensivos, donde ha sido sometido a un procedimiento cardíaco con éxito que logró estabilizar su situación. Actualmente, su tratamiento incluye un monitoreo constante y la administración de anticoagulantes por vía intravenosa, mientras que la próxima semana se le realizarán más estudios para evaluar su estado de salud general.
De Vido, que ha lidiado con diabetes insulino dependiente durante más de 20 años, también padece hipertensión y cardiopatía, lo que complica aún más su cuadro clínico. En una reciente declaración ante el tribunal que lo juzga, el exministro expresó su deseo de recibir prisión domiciliaria, argumentando su delicada condición de salud. "Estoy preso y enfermo, pero preferiría morirme en mi casa", manifestó con una evidente angustia, recordando que su situación actual es insostenible dentro del contexto carcelario.
La declaración de De Vido se produjo ante el Tribunal Oral Federal N° 7, donde enfrenta cargos junto a otros exfuncionarios, incluyendo a la expresidenta Cristina Kirchner. El juez suplente Néstor Costabel, quien forma parte del TOF N° 4 que lo condenó por la tragedia de Once, estuvo presente en la audiencia. A pesar de sus súplicas, el tribunal aún no ha tomado una decisión sobre su solicitud de prisión domiciliaria, aunque le permitió salir de Comodoro Py tras su testimonio, algo que también se permitió a la exmandataria.
En su breve intervención, De Vido se defendió de las acusaciones en su contra, las cuales considera infundadas y carentes de fundamento. El Ministerio Público Fiscal, representado en el juicio por la fiscal general Fabiana León, ha sostenido las acusaciones en su contra, que fueron formuladas durante la investigación liderada por Carlos Stornelli. Sin embargo, el exministro ha expresado su firme intención de combatir lo que considera una persecución.
A medida que avanza el caso, la salud de De Vido se convierte en un factor crítico que podría influir en el desenlace de su situación judicial. La atención que recibe en el hospital es vital para su bienestar, y su condición puede tener repercusiones en la percepción pública sobre su caso y su posible futuro. La sociedad sigue atenta a los desarrollos de este complejo entramado judicial, que no solo involucra a De Vido, sino a una serie de figuras políticas que marcan la historia reciente del país.



