La inflación en Argentina está bajo el escrutinio de analistas y consultoras, quienes anticipan que los incrementos en combustibles y la estacionalidad de los útiles escolares influirán significativamente en los precios durante marzo. La expectativa de un aumento en la inflación ha permeado en la población, generando un clima de incertidumbre que se ve reflejado en las proyecciones del Índice de Precios al Consumidor (IPC). Según diversas estimaciones, se espera que la inflación de marzo se situe en torno al 3%, lo que representaría un leve incremento respecto al 2,9% registrado en los dos meses anteriores. La cifra oficial será publicada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) el 14 de abril a las 16 horas, momento en el que se despejarán las dudas sobre el comportamiento inflacionario del mes.
La consultora PxQ ha proyectado que la inflación mensual podría alcanzar el 3,2%, impulsada principalmente por aumentos en los precios de alimentos y bebidas, transporte, y los costos de vivienda, agua, electricidad y otros combustibles. Estos rubros son responsables del 60% de la variación total del índice, lo que pone de manifiesto la fuerte presión que ejercen sobre el costo de vida. Dentro de los detalles más relevantes, se destaca el aumento en los precios de los combustibles, así como en carnes y productos relacionados con la gastronomía. A su vez, la reducción de subsidios ha llevado a un incremento notable en las tarifas de servicios públicos, lo que se suma a la presión inflacionaria.
Desde la consultora Analytica, se estima que la inflación se mantendrá en un 3% con respecto al mes anterior, aunque con leves oscilaciones. Un análisis de precios de alimentos y bebidas revela un aumento del 1,9% en un promedio de cuatro semanas, con un panorama de mayor estabilidad en el costo de las carnes, comparado con meses anteriores. Sin embargo, los incrementos en los combustibles y sus efectos colaterales no solo impactarán en marzo, sino que también se extenderán a abril. Además, la alta estacionalidad que caracteriza a ciertos sectores, como el educativo, añade un factor adicional a esta compleja ecuación inflacionaria.
Por su parte, la consultora Equilibra ha ajustado sus proyecciones a un 3,3% para el IPC de marzo, mientras que Eco Go opta por un pronóstico más conservador, fijando la inflación en un 3%, con un incremento notable en la categoría de educación y un ajuste en algunas tarifas. En contraposición, la consultora LCG sostiene que la inflación se mantendrá en el 2,9% para el mes, alineándose con los datos de enero y febrero. Esta disparidad en las proyecciones refleja la complejidad del contexto económico actual y la dificultad para anticipar los movimientos de precios en un entorno tan volátil.
En un contexto global, la guerra en Medio Oriente ha desencadenado un aumento significativo en los precios del petróleo, con un incremento de más del 50% en el costo del barril en solo un mes. Este contexto ha llevado a que, de acuerdo con el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), la nafta haya registrado un incremento del 21% en términos reales durante marzo, volviendo a niveles que no se veían desde julio de 2021. Este aumento en los precios de los combustibles es un factor determinante en la inflación local, ya que impacta no solo en los costos de transporte, sino también en la cadena de producción de diversos bienes.
En respuesta a esta situación, el CEO de YPF, Horacio Marín, ha anunciado que la empresa implementará un “buffer” para estabilizar los precios de los combustibles por un período de 45 días, intentando mitigar el impacto en los consumidores. Además, el Gobierno nacional ha emitido el decreto 217/2026, que pospone la actualización de impuestos sobre combustibles líquidos y dióxido de carbono hasta el 1° de mayo, buscando dar un respiro a los usuarios en un momento crítico. Estos esfuerzos reflejan la urgencia de las autoridades por contener la inflación, aunque el camino hacia una estabilización económica parece aún incierto y lleno de desafíos.



