En el marco de un debate creciente sobre la dirección económica del país, Jorge Vasconcelos, economista y director de investigación en la Fundación Mediterránea - IERAL, ha expresado su preocupación por la situación del mercado interno. A pesar de los pronósticos optimistas lanzados recientemente por el ministro de Economía, Luis Caputo, Vasconcelos sostiene que la dinámica del mercado interno se encuentra estancada, lo que podría tener repercusiones significativas en la competitividad de diversos sectores. En su evaluación, el economista destaca que el tipo de cambio actual perjudica a aquellos sectores más vulnerables, dificultando tanto la exportación como la competencia con productos importados.
Vasconcelos subraya que la elección de medidas económicas por parte del Gobierno no está exenta de críticas, a pesar de que la política monetaria actual busca tranquilizar a los mercados. En este sentido, el economista advierte sobre la necesidad de observar cómo la población reacciona ante la incertidumbre, especialmente en lo que respecta a la preservación de sus ingresos a través del ahorro en dólares. Esta práctica, según su análisis, podría verse alterada si se presentaran situaciones de miedo en la ciudadanía, lo que a su vez podría afectar la estabilidad económica del país.
En su intervención, el economista también analizó las estrategias adoptadas para mantener el tipo de cambio. Vasconcelos argumenta que los pesos emitidos para la compra de dólares son recuperados a través de diferentes instrumentos del Tesoro y del Banco Central, lo que implica que no hay una expansión del crédito real en circulación. Esta situación se traduce en un impacto negativo en el consumo, que a su vez afecta el comportamiento del mercado interno, generando un ciclo de estancamiento que podría ser difícil de romper.
Sin embargo, no todo es desalentador. Vasconcelos también menciona que existen condiciones externas favorables para la economía argentina, como la posibilidad de alcanzar una balanza comercial positiva que podría sumar hasta 20.000 millones de dólares en el presente año. La disponibilidad de energía a precios competitivos se presenta como un factor clave para mejorar la productividad y la competitividad del país en el contexto internacional. Esto podría ofrecer un respiro a sectores que actualmente enfrentan desafíos significativos.
Durante una reciente entrevista, el economista reflexionó sobre la situación social y laboral, sugiriendo que aunque se puede anticipar un piso en la caída de los sectores más desfavorecidos, la brecha económica sigue siendo amplia. A pesar de que la disminución de la desigualdad podría frenar su expansión, el camino hacia la recuperación no será sencillo, especialmente para aquellos sectores que dependen en gran medida del mercado interno. Vasconcelos enfatiza que el poder adquisitivo de los salarios no ha mostrado cambios significativos, manteniéndose en una tendencia estancada que dificulta la salida de la crisis actual.
Ante este escenario, el economista propone una reconversión productiva como la clave para lograr un crecimiento sostenido. La competitividad y la productividad, según su análisis, serán los motores que permitan al país salir de la crisis. Vasconcelos también sugiere que el Gobierno debería considerar mantener la tasa de interés en el 20% anual, lo que podría incentivar a los bancos a aumentar la oferta de créditos y, por ende, estimular el consumo y la inversión.
Por su parte, Luis Caputo, en su última presentación ante la Bolsa de Comercio de Rosario, se mostró optimista sobre el potencial de crecimiento de la economía, estimando que el país podría crecer entre un 9% y un 10%. Sin embargo, también reconoció que la situación actual presenta desafíos, como la inflación y la actividad económica fluctuante, que podrían desviar el rumbo del crecimiento proyectado. En este contexto, el diálogo entre los distintos actores económicos se vuelve fundamental para encontrar soluciones efectivas que permitan al país avanzar hacia una recuperación sostenible y equitativa.



