Las autoridades iraníes han denunciado recientes ataques aéreos atribuidos a Israel, que han dejado un saldo trágico de víctimas y daños en áreas residenciales. Según informes locales, misiles lanzados por fuerzas que el gobierno denomina como "el enemigo sionista estadounidense" impactaron en el complejo residencial Narenjestan, ubicado en Arak, una ciudad central del país, resultando en la muerte de al menos cinco personas y dejando a otra herida en un ataque ocurrido el 10 de marzo.
Estos incidentes forman parte de una escalada de violencia que ha cobrado más de 3.000 vidas, según datos de la ONG iraní de derechos humanos HRANA. Esta organización, que se basa en información de fuentes médicas y activistas, indica que entre los fallecidos se encuentran 1.319 civiles, incluidos 206 niños, y 1.122 miembros de las fuerzas armadas. Además, hay 599 muertos cuya afiliación aún no ha sido determinada, reflejando una grave crisis humanitaria en la región.
La situación se agrava con los recientes bombardeos en el Aeropuerto Internacional de Mehrabad, también en Teherán, donde cazas israelíes atacaron en la noche del domingo. Este ataque se suma a una serie de ofensivas que han impactado tanto en infraestructuras críticas como en áreas densamente pobladas, generando preocupación entre la población y organismos internacionales sobre las consecuencias humanitarias. Las autoridades iraníes han expresado que estos ataques están dificultando las labores de rescate y asistencia médica para los heridos, mientras la tensión en la región continúa en aumento.



