El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, afirmó que la complicada situación en el estrecho de Ormuz representa un "sufrimiento a corto plazo" que podría cambiar permanentemente la dinámica geopolítica global. Según Wright, la posible reapertura de esta vía marítima podría resultar en un incremento de los suministros de petróleo y una reducción de los precios, que actualmente superan los 100 dólares por barril a causa del bloqueo impuesto por Irán.
Durante una reciente entrevista, el funcionario expresó que la guerra entre Estados Unidos e Irán, desencadenada por el ataque coordinado de Washington e Israel contra la República Islámica el 28 de febrero, podría llegar a su fin en un plazo de semanas. Wright enfatizó que el conflicto podría resolverse incluso antes de lo esperado, destacando que la administración estadounidense había previsto el riesgo del bloqueo en Ormuz desde el inicio.
El bloqueo en el estrecho no solo ha encarecido el petróleo, sino que también ha elevado los precios de la gasolina a nivel global. Wright subrayó que el impacto económico a corto plazo era un resultado previsto dentro de las estrategias de Estados Unidos, diseñadas para evitar que Oriente Medio quedara bajo la influencia de Irán. Además, el secretario mencionó que las fuerzas estadounidenses en la región tienen la misión de facilitar la reapertura del paso estratégico, priorizando la neutralización de la capacidad militar iraní.



