Un reciente estudio liderado por científicos de América Latina ha proporcionado una guía práctica y accesible para la prevención del deterioro cognitivo, marcando un hito en la investigación en salud mental en la región. Este trabajo, conocido como LatAm-FINGERS, se ha desarrollado durante dos años y abarca once países latinoamericanos, demostrando que es posible mejorar la salud cognitiva mediante la implementación de hábitos específicos. La investigación ha identificado cinco pilares esenciales: actividad física, alimentación equilibrada, control de factores cardiovasculares, entrenamiento cognitivo y socialización, los cuales se han demostrado efectivos para reducir notablemente el riesgo de deterioro cognitivo en adultos mayores.
Los resultados obtenidos por el estudio son impactantes: se observó una mejora del 55% en la salud cognitiva de los participantes que siguieron estas recomendaciones, superando ampliamente los resultados que se logran con pautas generales de salud. Este avance es significativo, considerando que en América Latina, los factores de riesgo modificables para la demencia son considerablemente más elevados que en otras regiones del mundo, alcanzando un 54%. En Argentina, este porcentaje asciende al 60%, lo que resalta la urgencia de implementar estrategias efectivas de prevención en la población.
Lucía Crivelli, jefa de Neuropsicología de FLENI y líder del estudio LatAm-FINGERS, destacó en una entrevista que la importancia de contar con esta evidencia es especialmente relevante para América Latina. Según Crivelli, el aumento de la probabilidad de reducir el deterioro cognitivo en esta región ofrece una oportunidad excepcional para realizar cambios significativos. La investigadora enfatizó que, al tener un mayor porcentaje de factores de riesgo, existe un "mayor espacio para la mejora", lo que implica que se pueden prevenir más casos de demencia a través de la adopción de estos hábitos saludables.
La demencia es un problema de salud global que afecta a aproximadamente 52 millones de personas, y dos tercios de estos casos se concentran en países de ingresos medianos y bajos. Esto convierte a América Latina en un foco crítico para la implementación de medidas preventivas. El estudio no solo ha surgido de la colaboración entre investigadores de diferentes naciones, sino que también ha sido liderado por ellos, algo poco común en investigaciones de esta magnitud. A pesar de haber recibido financiamiento de Estados Unidos, la investigación ha sido un esfuerzo conjunto que resalta el potencial de la colaboración regional.
Crivelli también abordó la relevancia de tener un estudio diseñado específicamente para la población latinoamericana, en lugar de depender de datos extrapolados de Europa o Estados Unidos. La investigadora argumentó que este enfoque es un cambio de paradigma, ya que permite que sean los latinoamericanos quienes formulen preguntas y busquen respuestas adecuadas a su contexto cultural y social. Esta investigación no solo proporciona una base científica sólida, sino que también fomenta una identidad regional más fuerte en la lucha contra el deterioro cognitivo.
El estudio LatAm-FINGERS ha sido un paso fundamental en la creación de una red de colaboración entre países latinoamericanos, lo que puede abrir la puerta a futuras investigaciones y proyectos conjuntos. A medida que la región enfrenta un aumento en la envejecimiento de su población, es crucial que se implementen políticas que promuevan la salud mental y la prevención del deterioro cognitivo. La evidencia generada por este estudio no solo es un llamado a la acción para los gobiernos y las instituciones de salud, sino también una invitación a la sociedad en su conjunto a adoptar hábitos que favorezcan una mejor calidad de vida en la vejez.



