La balanza energética de Argentina ha cerrado el primer semestre de 2026 con un superávit de 6.987 millones de dólares, estableciendo un nuevo récord para este periodo, según un reciente análisis de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). Este resultado es notablemente cercano al saldo positivo de 7.815 millones de dólares registrado durante todo el año 2025, que también marcó un hito en la historia económica del país. Con una diferencia de apenas 828 millones de dólares, las cifras sugieren un crecimiento sostenido y una tendencia positiva en el sector energético.
El incremento interanual es impactante, alcanzando un 87%. En comparación con el primer semestre de 2025, donde se reportó un superávit de 3.736 millones de dólares, la mejora es casi el doble. Este notable crecimiento se atribuye a una combinación de factores, incluyendo el aumento de los precios internacionales, exportaciones récord y una producción energética que ha alcanzado niveles máximos, mientras que las importaciones se han reducido a cifras mínimas en dos décadas.
De acuerdo con el informe de la BCR, las exportaciones de combustibles y energía han superado los 8.118 millones de dólares en la primera mitad del año, lo que representa un crecimiento del 52% respecto a los 5.345 millones de dólares del mismo periodo en 2025. Este rendimiento coloca a la energía como un componente clave, representando más del 15% del total de las exportaciones argentinas, una participación que no se observaba en los últimos 20 años. Por el contrario, se estima que las importaciones del sector han disminuido en un 29% en términos de dólares, alcanzando sus niveles más bajos desde 2007.
A pesar de que este crecimiento en las exportaciones se produce en un contexto de inestabilidad en Medio Oriente, que ha elevado los precios internacionales del petróleo por encima de los 120 dólares, la BCR señala que el aumento en Argentina se debe a otros factores. Según el análisis, el 79% del incremento se debe a un aumento en las cantidades exportadas, mientras que solo el 21% restante se atribuye al aumento de los precios internacionales. Esto indica que la producción en Vaca Muerta está impulsando el negocio, y no únicamente los precios globales.
La producción de petróleo en Argentina también ha alcanzado niveles históricos. En mayo, el país logró extraer 903.700 barriles diarios, lo que representa un crecimiento del 19,6% en comparación con el mismo mes del año anterior, según lo informado por el ministro de Economía, Luis Caputo. De esta cifra, un impresionante 69% provino de la cuenca de Vaca Muerta. Para el cierre del año, la BCR prevé que la extracción total de crudo alcance los 54,5 millones de metros cúbicos, reflejando un crecimiento del 16% en relación a 2025 y superando el récord previo de 1998.
Es relevante mencionar que más del 72% de las exportaciones de combustibles y energía del país corresponden a petróleo crudo y gas, lo que hace que la producción de estos recursos sea fundamental para el equilibrio de la balanza energética. Actualmente, la producción no convencional de Vaca Muerta representa más del 68% del petróleo y el 67% del gas producido en el país durante el transcurso de 2026.
Las proyecciones para el cierre del año 2026 son optimistas, con estimaciones que sugieren que las exportaciones de combustibles y energía podrían alcanzar los 11.300 millones de dólares. Este pronóstico, si se cumple, podría consolidar a Argentina como un actor clave en el mercado energético internacional, subrayando no solo su capacidad de producción, sino también su potencial para aprovechar las condiciones globales en beneficio de su economía.



