El cáncer de ovario representa una preocupación significativa en el ámbito de la salud, con aproximadamente 7.600 nuevos diagnósticos anuales en el Reino Unido. Sin embargo, la tasa de detección temprana de esta enfermedad se encuentra apenas en un 27%, según informes de la University of Southampton. Ante esta alarmante situación, la biotecnológica británica Daye ha desarrollado un tampón médico innovador que promete facilitar la identificación de señales precoces de esta patología.
Este dispositivo se encuentra actualmente en la fase de ensayo clínico, denominado estudio VIOLET, y tiene el potencial de revolucionar los métodos de diagnóstico al abordar la dificultad de detectar el cáncer en sus etapas iniciales, cuando las opciones de tratamiento son más efectivas. Los expertos involucrados en la investigación, como la consultora oncóloga Jemma Longley y el cirujano de oncología ginecológica David Constable-Phelps, subrayan que la falta de un programa de tamizaje específico obliga a muchas mujeres de alto riesgo, especialmente aquellas con mutaciones como BRCA, a someterse a intervenciones quirúrgicas radicales.
Este enfoque no invasivo del estudio se centra en la identificación de biomarcadores, particularmente microARNs, en fluidos vaginales obtenidos con el tampón y mediante hisopados tradicionales. Las muestras de tejido extraídas de ovarios y trompas de Falopio complementan esta investigación, buscando descifrar los cambios biológicos que podrían indicar el desarrollo tumoral antes de que se presenten síntomas. Según el Dr. Constable-Phelps, la posibilidad de detectar el cáncer de ovario en sus primeras etapas con un dispositivo tan sencillo como un tampón sería un avance significativo para las pacientes. La identificación precoz de señales biológicas podría aumentar considerablemente las tasas de curación, abriendo la puerta a nuevas oportunidades de investigación en el campo de la oncología ginecológica.



